¿Qué es el síndrome de hipermovilidad articular?
El síndrome de hipermovilidad articular (SHA) es una afección caracterizada por una excesiva flexibilidad de las articulaciones, a menudo acompañada de dolor articular. También se conoce como síndrome de hipermovilidad articular benigna (SHAC) o hipermovilidad articular generalizada (HAG).
Los individuos con SHJ muestran una amplitud de movimiento en las articulaciones superior a la normal, lo que provoca laxitud articular y una mayor susceptibilidad a las lesiones.
La puntuación de Beighton, una herramienta de evaluación muy utilizada, ayuda a diagnosticar el SHJ en función de la flexibilidad articular en zonas específicas del cuerpo. Para que se les diagnostique el SHJ, las personas suelen tener que cumplir dos criterios principales: obtener una puntuación por encima de un determinado umbral en la Puntuación de Beighton y experimentar dolor articular.
La puntuación de Beighton consiste en evaluar la hipermovilidad articular en varias partes del cuerpo, como los dedos, los pulgares, los codos y las rodillas. La hipermovilidad generalizada, sobre todo en las extremidades inferiores, suele ser un indicador clave del SHJ. Comprender y reconocer el SHJ es crucial para que los profesionales de la salud puedan gestionar y tratar adecuadamente a las personas que experimentan dolor articular y otros síntomas asociados.
Síntomas del síndrome de hipermovilidad articular
El síndrome de hipermovilidad articular (SHA) puede manifestarse con diversos síntomas, que afectan a distintas partes del cuerpo. Los individuos con SHJ pueden experimentar:
- Dolor articular crónico, especialmente en rodillas, codos y dedos.
- Frecuentes luxaciones o subluxaciones articulares
- Inestabilidad articular, que provoca sensación de "ceder" o debilidad
- Lesiones en los tejidos blandos, como esguinces o distensiones, debido a la laxitud articular
- Fatiga y debilidad muscular, a menudo exacerbadas por la actividad física
- Rigidez articular, sobre todo tras periodos de inactividad
- Problemas gastrointestinales, como el síndrome del intestino irritable o la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), que pueden asociarse al SHJ.
Estos síntomas pueden variar en gravedad de una persona a otra y pueden empeorar con el tiempo, afectando a las actividades cotidianas y a la calidad de vida en general.
Causas del síndrome de hipermovilidad articular
El síndrome de hipermovilidad articular (SHA) puede tener varias causas subyacentes, entre las que se incluyen:
- Genética: El SHJ suele ser hereditario, lo que sugiere una predisposición genética a la laxitud e hipermovilidad articular.
- Trastornos del tejido conectivo: Afecciones como el síndrome de Ehlers-Danlos y Marfan pueden contribuir a la hipermovilidad articular.
- Anomalías del colágeno: El colágeno es una proteína que proporciona estructura a los tejidos conectivos, y las anomalías en el colágeno pueden provocar laxitud articular.
- Factores hormonales: Los cambios hormonales, como los que se producen durante la pubertad o el embarazo, pueden afectar a la estabilidad de las articulaciones y contribuir a la hipermovilidad.
- Debilidad muscular: La debilidad de los músculos que rodean las articulaciones puede agravar la hipermovilidad articular al no proporcionar un apoyo adecuado.
- Traumatismo articular: Las lesiones o traumatismos articulares previos pueden aumentar la laxitud articular y predisponer a los individuos a la hipermovilidad.
- Factores ocupacionales: Ciertas ocupaciones o actividades que implican movimientos articulares repetitivos o un uso excesivo pueden contribuir a la hipermovilidad articular con el paso del tiempo.
¿Cómo diagnosticar la hipermovilidad articular?
El diagnóstico de la hipermovilidad articular implica una combinación de evaluación clínica y evaluaciones especializadas. He aquí los pasos que se siguen habitualmente:
- Evaluación clínica: Los Profesionales de la salud realizarán un examen físico completo para evaluar la flexibilidad, la amplitud de movimiento y la estabilidad de las articulaciones.
- Puntuación de Beighton: La puntuación de Beighton es una herramienta muy utilizada para cuantificar la hipermovilidad articular. Consiste en evaluar la flexibilidad de articulaciones específicas, como los dedos, los pulgares, los codos y las rodillas, asignando una puntuación en función del grado de hiperextensión.
- Criterios de puntuación: Normalmente, las personas deben cumplir unos criterios específicos en la puntuación de Beighton para que se les diagnostique el síndrome de hipermovilidad articular. Esto suele incluir una puntuación por encima de un determinado umbral, normalmente 5 o más de 9 puntos.
- Evaluación de las extremidades inferiores: Además de la puntuación de Beighton, los profesionales de la salud también pueden evaluar la hipermovilidad en las extremidades inferiores, ya que la hipermovilidad generalizada, sobre todo en esta zona, suele ser indicativa del síndrome de hipermovilidad articular.
- Evaluación de los síntomas: Los profesionales de la salud también tendrán en cuenta la presencia de síntomas como dolor articular crónico, inestabilidad y luxaciones frecuentes en el diagnóstico del síndrome de hipermovilidad articular.











