Una visión general del hombro y sus funciones
El hombro es una articulación compleja que permite una amplia gama de movimientos y es crucial en las actividades diarias. Su función principal es proporcionar movilidad y estabilidad a la extremidad superior, permitiéndonos realizar tareas como alcanzar, levantar, empujar y tirar.
Está formado por tres huesos: la clavícula, la escápula y el húmero. Estos huesos forman cuatro articulaciones: la esternoclavicular, la acromioclavicular, la glenohumeral y la escapulotorácica. Cada articulación tiene una contribución única a la función general del hombro.
Por ejemplo, la clavícula actúa como puntal para estabilizar el hombro (AAOS, s.f.), mientras que la articulación acromioclavicular permite la rotación y el movimiento de la escápula (NCBI, 2018). La articulación glenohumeral es responsable de la mayor parte de la amplitud de movimiento del hombro (NCBI, 2019a), y la articulación escapulotorácica trabaja con otras articulaciones para permitir el movimiento completo (NCBI, 2019b).
Los músculos, ligamentos y tendones que rodean el hombro también desempeñan un papel crucial en su función. Proporcionan estabilidad y apoyo a la articulación a la vez que permiten el movimiento. Cualquier lesión o disfunción en estas estructuras puede causar dolor y limitar la amplitud de movimiento del hombro.










