¿Qué es la prueba de Kemp?
La prueba de Kemp (conocida como signo de Kemp) es una técnica de exploración física que se suele realizar a los pacientes que se quejan de dolor de espalda. Esta técnica es una prueba de provocación, lo que significa que intentará provocar el mismo dolor que siente el paciente para que los profesionales puedan localizar de dónde procede el dolor y determinar si se trata de un tipo de dolor en un solo lugar (dolor localizado) o si se extiende (dolor irradiado). Se centra en la columna cervical y la columna lumbar, así como en las rotaciones relevantes de la columna y la extensión.
La prueba se utiliza específicamente para evaluar las articulaciones facetarias, que son las pequeñas articulaciones entre cada una de las vértebras de la columna. Ayuda a diagnosticar patologías de las articulaciones facetarias como la artrosis, la artritis reumatoide y la radiculopatía lumbar.
Lo mejor es pedir primero al paciente que describa su dolor de espalda para saber si la prueba de Kemp será útil para evaluarlo.
Si el paciente menciona que siente dolor en el cuello hasta los hombros, si su dolor está en uno o varios puntos de la región superior de la espalda y si siente dolor al rotar (o si su rotación está limitada), entonces existe la posibilidad de que tenga una patología facetaria en la columna cervical.
Si el paciente menciona que le duele la zona lumbar y que la siente rígida, sobre todo al ponerse recto o levantarse de un asiento, es posible que se trate de una patología facetaria lumbar. Más aún si experimentan dolor cuando hiperextienden la columna.
Síntomas comunes:
Los síntomas comunes que pueden justificar el uso de la prueba de Kemp incluyen dolor en la pierna, la espalda, las nalgas, los muslos, así como sensación de debilidad en estas zonas. También puede causar dificultad para hacer ejercicio, caminar y permanecer de pie durante periodos prolongados.
Eche un vistazo a este vídeo para ver cómo se realiza la prueba de Kemp:










