¿Qué es el síndrome del pronador teres?
El síndrome del pronador teres (STP) es una afección por atrapamiento nervioso en la que el músculo pronador teres del antebrazo comprime el nervio mediano. Esta compresión provoca síntomas que se asemejan al síndrome del túnel carpiano pero que son distintos debido a su localización específica y a sus efectos en el antebrazo y la mano.
Otros factores que contribuyen son el tejido hinchado o inflamado o el tejido cicatricial dentro de los músculos del antebrazo. Las personas que realizan movimientos repetitivos y extenuantes con el antebrazo y la muñeca, como el tenis, el squash, el racquetball y trabajos manuales como la carpintería, corren un mayor riesgo. Otros factores de riesgo son un mal acondicionamiento físico, un calentamiento inadecuado antes de las actividades y ciertas afecciones médicas como la diabetes mellitus y el hipotiroidismo.
Los síntomas incluyen dolor en el antebrazo, especialmente con actividades de agarre, y sensación de hormigueo, entumecimiento o quemazón en el pulgar y los tres primeros dedos. Son frecuentes la debilidad en el dedo corazón o en la mano, la dificultad con tareas motoras delicadas y la fatiga del antebrazo. Los síntomas también pueden incluir dolor punzante en el antebrazo, exacerbado por la pronación y supinación repetitivas del antebrazo.
Las opciones de tratamiento incluyen enfoques no quirúrgicos y quirúrgicos. El tratamiento no quirúrgico se centra en el reposo, la evitación de actividades agravantes, el uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINE), ejercicios de fisioterapia, terapia con frío y terapia con calor.
Si los tratamientos conservadores no proporcionan alivio, puede ser necesaria la cirugía para aliviar la presión sobre el nervio mediano. Las medidas preventivas incluyen un calentamiento y unos estiramientos adecuados antes de las actividades, mantener una buena condición física haciendo hincapié en la fuerza y la flexibilidad del antebrazo, el dedo índice y la muñeca, y utilizar las técnicas y la ergonomía adecuadas para reducir la tensión.
Con el tratamiento adecuado, suele ser manejable, y muchos individuos se recuperan totalmente sin necesidad de cirugía. Si se requiere cirugía, a menudo se consigue un alivio significativo de los síntomas y una mejora de la función.
¿En qué se diferencia del síndrome del túnel carpiano?
El síndrome del pronador redondo (STC) se produce en el antebrazo por el músculo pronador redondo cerca del codo, mientras que el síndrome del túnel carpiano (STC) se produce en la muñeca dentro del túnel carpiano. Ambas afecciones presentan síntomas similares en forma de hormigueo y entumecimiento, pero el STP provoca dolor en el antebrazo, debilidad en el pulgar y dificultad en la motricidad fina, mientras que los síntomas del STC incluyen debilidad en la mano, caída de objetos y síntomas que suelen empeorar por la noche. Los movimientos repetitivos del antebrazo y afecciones como la diabetes pueden causar STP, mientras que los movimientos repetitivos de la muñeca, las lesiones, la artritis, el embarazo y la diabetes pueden provocar STC.
El tratamiento tanto del STP como del STC incluye AINE, fisioterapia y, posiblemente, cirugía. Sin embargo, el reposo y evitar las actividades agravantes son especialmente beneficiosos para el STP, mientras que el STC suele requerir férulas e inyecciones de corticosteroides, que no suelen utilizarse para el STP. Las medidas preventivas también difieren: La prevención del STP se centra en el calentamiento, los estiramientos, un buen acondicionamiento y unas técnicas adecuadas, mientras que la prevención del STC incluye ajustes ergonómicos, descansos frecuentes, ejercicios de muñeca y el mantenimiento de la salud de la mano y la muñeca.
¿Cómo diagnosticar un síndrome del pronador teres?
El diagnóstico del síndrome del pronador teres implica varios pasos, entre ellos una historia médica exhaustiva, un examen físico y una exploración, así como pruebas diagnósticas específicas:
- Revise los síntomas del paciente, su aparición, las actividades que empeoran, los movimientos repetitivos y las afecciones médicas subyacentes.
- Palpe los músculos del antebrazo en busca de sensibilidad o hinchazón, compruebe la fuerza muscular, compare ambos antebrazos, examine la función de la mano y los dedos y observe si hay atrofia muscular o cambios en la sensibilidad de la piel.
- Realice la prueba del STP.
El STP puede simular otras afecciones que afectan a la mano y el antebrazo. Para un diagnóstico preciso se emplean los exámenes físicos y las pruebas diagnósticas específicas que se indican a continuación:
- Prueba de compresión del pronador: Presión sobre el pronador redondo, con pronación resistida. Los síntomas sugieren un síndrome del pronador teres.
- Signo de Tinel: Golpe sobre el nervio mediano en el pronador teres, provocando hormigueo en el pulgar y los tres primeros dedos, lo que indica una prueba positiva.
- Pronación resistida con flexión del codo: Flexione el codo a 90 grados, pronación contra resistencia. El dolor sugiere un síndrome del pronador teres.
- Conducción nerviosa y electromiografía (EMG): Estas pruebas miden la actividad eléctrica de los músculos y la velocidad de las señales nerviosas para detectar anomalías en la función del nervio mediano.










