¿Qué es un plan de alimentación para la prediabetes?
Un plan de alimentación dietética para la prediabetes es un enfoque estructurado de la alimentación cuyo objetivo es ayudar a las personas a controlar y, potencialmente, revertir la prediabetes. Se centra en mantener estables los niveles de azúcar en sangre, conseguir un peso saludable y reducir el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2. Hemos creado una tabla dietética descargable para ayudar a las personas a gestionar su plan dietético para la prediabetes.
Estos son algunos de los componentes clave de un plan dietético para la prediabetes, que debe comenzar desde un desayuno saludable hasta una cena nutritiva:
Hacer hincapié en los cereales integrales y los alimentos no procesados.
El plan de dieta debe dar prioridad a los alimentos ricos en nutrientes y fibra, como los cereales integrales, el pan integral, el arroz integral, las proteínas magras, las frutas, las verduras de hoja verde, las verduras sin almidón y las grasas saludables. Estos alimentos son ricos en fibra, vitaminas y minerales y pueden ayudar a regular el azúcar en sangre.
Limite los azúcares añadidos y los hidratos de carbono refinados
Deben limitarse las bebidas azucaradas, como las bebidas para deportistas, el té dulce, las bebidas de café azucaradas y las bebidas azucaradas. También deben reducirse al mínimo los dulces y los alimentos procesados con azúcar añadido. Además, también deben evitarse los hidratos de carbono más refinados, especialmente los que tienen un índice glucémico alto, ya que pueden provocar subidas rápidas de los niveles de azúcar en sangre.
Elija hidratos de carbono complejos
El plan de dieta debe incluir hidratos de carbono complejos procedentes de fuentes como los cereales integrales, las legumbres y las verduras con almidón como el boniato. Estos alimentos se descomponen más lentamente, lo que ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre. Una dieta baja en carbohidratos también puede ser beneficiosa para quienes desean controlar los niveles de azúcar en sangre.
Incorporar carnes magras y proteínas
Las proteínas saludables, como las aves de corral, el pescado, las legumbres, las proteínas de origen vegetal y las grasas saludables de fuentes como los frutos secos, las semillas y el aceite de oliva, pueden ayudar a promover la saciedad y mejorar la sensibilidad a la insulina. También puede incluir yogur griego, lácteos bajos en grasa y mantequilla de almendras.
Hacer hincapié en el control de las raciones
Prestar atención al tamaño de las porciones y crear comidas equilibradas con proporciones adecuadas de proteínas, hidratos de carbono y grasas saludables puede ayudar a controlar la ingesta de calorías y favorecer la pérdida y el control de peso. Esto puede evitar el aumento de peso, que se incluye entre los factores de riesgo de la prediabetes.