¿Qué es un examen neurológico?
Un examen neurológico es una herramienta de diagnóstico crucial que los profesionales de la salud utilizan para evaluar el funcionamiento del sistema nervioso y el estado neurológico de un paciente. Evalúa sistemáticamente diversos aspectos del sistema neurológico, incluidos el cerebro, la médula espinal y los nervios periféricos. Este examen ayuda a descubrir y diagnosticar una posible enfermedad neurológica subyacente que pueda tener un paciente y a controlar afecciones neurológicas como derrames cerebrales, tumores cerebrales, epilepsia, esclerosis múltiple y lesiones nerviosas.
Los profesionales de la salud suelen realizar pruebas y valoraciones durante un examen neurológico para evaluar distintos aspectos del sistema nervioso. Estas valoraciones pueden incluir la evaluación del estado mental del paciente, los nervios craneales, la función motora, la función sensorial, la coordinación, los reflejos y la marcha.
La evaluación del estado mental examina la función cognitiva, la memoria, la atención, las habilidades lingüísticas y el bienestar mental general. Las evaluaciones de los nervios craneales consisten en comprobar el funcionamiento de los doce nervios craneales que controlan diversas funciones, como la visión (nervio craneal II: nervio óptico), los movimientos oculares (nervio craneal III: nervio oculomotor), la audición (nervio craneal VIII: nervio vestibulococlear), el olfato (nervio craneal I: nervio olfativo) y los movimientos faciales (nervio craneal VII: nervio facial).
Mientras tanto, una evaluación de la función motora evalúa la fuerza, el tono y la coordinación musculares. Una evaluación de la función sensorial ayuda a determinar si la capacidad del paciente para sentir el tacto, el dolor, la temperatura o las vibraciones es anormal. Las pruebas de coordinación y equilibrio evalúan la capacidad del paciente para realizar movimientos precisos y mantener el equilibrio.
Además, se realizan pruebas de reflejos para comprobar la integridad de los arcos reflejos provocando respuestas como la sacudida de rodilla o la sacudida de tobillo. También se evalúan los reflejos tendinosos profundos. A continuación, un examen de la marcha analiza el patrón de marcha y la coordinación del paciente.
La información obtenida en un examen neurológico ayuda a los profesionales de la salud a identificar anomalías, localizar la posible causa y orientar otras investigaciones diagnósticas o planes de tratamiento. A menudo se utiliza con estudios de imagen como tomografías computarizadas, resonancias magnéticas o electroencefalogramas (EEG) para comprender de forma exhaustiva la salud neurológica del paciente.










