Ejercicios del método Mckenzie
El método McKenzie incluye varios ejercicios específicos para aliviar el dolor y restaurar la función. Éstos son algunos de los que se prescriben con más frecuencia:
El Método McKenzie de Diagnóstico y Terapia Mecánicos (MDT) ofrece una serie de ejercicios diseñados específicamente para aliviar el dolor y mejorar la movilidad funcional mediante movimientos dirigidos por el paciente. A continuación se describen los ejercicios McKenzie más comunes, adaptados para que los profesionales de la salud puedan guiar la terapia del paciente con eficacia:
Flexiones
Indique a los pacientes que se tumben boca abajo, utilizando los brazos para presionar la parte superior del cuerpo hacia arriba mientras mantienen las caderas y las piernas relajadas en el suelo. Este ejercicio pretende descomprimir los discos vertebrales y es especialmente eficaz para los pacientes con dolor lumbar.
Extensión de pie
Haga que los pacientes permanezcan de pie con las manos colocadas en la parte baja de la espalda. Deben inclinarse suavemente hacia atrás para extender la columna, lo que puede ser beneficioso para controlar y aliviar las molestias lumbares.
Flexión tumbado
Los pacientes deben tumbarse boca arriba, tirando de las rodillas hacia el pecho. Esta flexión estira los músculos lumbares, ayudando a aliviar la tensión y las molestias.
Retracción del cuello
Indique a los pacientes que echen la cabeza hacia atrás manteniendo la barbilla recogida, mejorando la postura del cuello. Este movimiento ayuda a realinear las vértebras cervicales, ofreciendo alivio del dolor de cuello.
Inclinación pélvica
Los pacientes se tumban boca arriba con las rodillas flexionadas y tensan los músculos abdominales para aplanar la parte baja de la espalda contra el suelo. Este ejercicio es fundamental para fortalecer el núcleo y los músculos lumbares, favoreciendo una mejor alineación de la columna y la reducción del dolor.
Deslizamiento lateral
Indique a los pacientes que se coloquen de pie junto a una pared con el costado mirando hacia ella. Utilizar el brazo más cercano a la pared para alejar el cuerpo facilita los ajustes de la columna cervical y mejora la movilidad lateral de la columna.
Extensión sentado
Mientras están sentados, los pacientes deben colocar las manos detrás de la parte baja de la espalda para apoyarse y arquearse suavemente hacia atrás para extender la columna. Esta maniobra es especialmente útil para las personas que experimentan rigidez o molestias en la parte baja de la espalda por estar sentadas durante mucho tiempo.
Estos ejercicios deben demostrarse y supervisarse inicialmente para garantizar que los pacientes los realizan de forma correcta y eficaz, maximizando los beneficios terapéuticos y minimizando el riesgo de exacerbar los síntomas. Profesionales de la salud deben evaluar la respuesta del paciente a cada ejercicio y ajustar el plan de tratamiento en consecuencia, promoviendo un enfoque dinámico y receptivo a los trastornos relacionados con la columna vertebral.