¿Qué es una fractura de tobillo?
Una fractura de tobillo implica la rotura de uno o más huesos que constituyen la articulación del tobillo: la tibia, el peroné o el astrágalo. Estas lesiones comunes pueden producirse por torcerse o rodar el tobillo, por una caída o por un impacto directo en la articulación.
Tipos de fracturas de tobillo
Las fracturas de tobillo se clasifican en función de su localización y de los huesos concretos implicados, lo que influye significativamente en las opciones de tratamiento y en los resultados de la recuperación. A continuación le detallamos los tipos más comunes de fracturas de tobillo:
- Fractura del maléolo lateral: Este tipo de fractura se produce en el peroné, uno de los huesos que sostienen el lado lateral de la articulación del tobillo.
- Fractura del maléolo medial: Esta fractura afecta a la tibia, concretamente al maléolo medial, que forma la parte interna del tobillo.
- Fracturas bimaleolares: Se trata de fracturas simultáneas de la tibia y el peroné en sus maléolos, que afectan gravemente a la estabilidad del tobillo.
- Fracturas trimaleolares: Son fracturas complejas en las que se rompen los tres puntos clave del tobillo: el maléolo lateral, el maléolo medial y la cara posterior de la tibia.
Causas de las fracturas de tobillo
Las fracturas de tobillo pueden producirse debido a diversos incidentes, cada uno de los cuales afecta al tobillo de distintas maneras:
- Torsión o rotación del tobillo: Común durante la práctica de deportes o la colocación torpe del pie, en la que el pie gira excesivamente hacia dentro o hacia fuera.
- Tropiezos o caídas: Las caídas repentinas pueden forzar el tobillo en posiciones antinaturales, provocando fracturas.
- Impacto durante un accidente: Los golpes directos en el tobillo, como las colisiones de vehículos o la caída de objetos pesados sobre el pie, suelen provocar fracturas.
Formas de clasificar las fracturas de tobillo
Las fracturas de tobillo pueden clasificarse en función del mecanismo de la lesión (como la torsión frente al impacto directo), la localización de la fractura y si el tobillo es estable o inestable. Entre los sistemas de clasificación habituales se encuentran las clasificaciones de Lauge-Hansen y Weber.










