¿Qué son las fracturas del cuello del astrágalo?
Las fracturas del cuello del astrágalo son roturas o desgarros en la parte estrecha del hueso astrágalo, que se sitúa entre la articulación del tobillo y el cuerpo del astrágalo. Este tipo de fractura del astrágalo suele afectar a la apófisis lateral, una proyección ósea en la parte exterior del astrágalo. Pueden producirse por diversas causas, como traumatismos por lesiones en el tobillo, caídas o accidentes.
El hueso astrágalo transmite el peso y las fuerzas de la pierna al pie. Las fracturas en la región del cuello pueden tener consecuencias importantes, ya que pueden afectar a la estabilidad y la función de la articulación del tobillo. En casos graves, las fracturas del cuello del astrágalo pueden provocar complicaciones como la necrosis avascular (NVA), en la que el riego sanguíneo del hueso se ve comprometido, lo que provoca la muerte del tejido óseo.
Las fracturas del astrágalo, sobre todo las que afectan al cuello del astrágalo, pueden extenderse al cuerpo del astrágalo, afectando a estructuras adyacentes como la cúpula del astrágalo o la articulación subastragalina. Esto forma parte de la compleja red articular del pie. Estas fracturas también pueden afectar a la superficie articular, la apófisis lateral, la superficie medial y la apófisis posterior, afectando tanto a la integridad ósea como a los tejidos blandos asociados.
Los síntomas de las fracturas del cuello del astrágalo incluyen dolor, hinchazón, hematomas y dificultad para soportar el peso del pie afectado. En algunos casos, la articulación del tobillo puede estar deformada o inestable.










