¿Qué son las lesiones de sindesmosis?
Las lesiones de sindesmosis, también conocidas como esguince de tobillo alto, afectan a los ligamentos tibiofibulares distales y suelen producirse por una rotación externa repentina del tobillo (Karadsheh, 2019). Estas lesiones no son tan comunes como los esguinces de tobillo típicos, pero pueden causar molestias y trastornos importantes. Las fuerzas de rotación externa durante la lesión hacen que el astrágalo rote lateralmente, alejando el peroné de la tibia. Esto puede provocar un aumento de las tensiones en la tibia, la probabilidad de subluxación lateral del peroné distal y la incongruencia de la articulación del tobillo.
Los síntomas de las lesiones de la sindesmosis incluyen dolor anterolateral del tobillo proximal al ligamento tibiofibular inferior anterior, acompañado de sensibilidad e hinchazón (Karadsheh, 2019). Los pacientes pueden tener dificultades para soportar peso, sobre todo cuando está afectada la membrana interósea. El diagnóstico se basa en la sospecha clínica, la palpación en busca de sensibilidad sobre la sindesmosis y pruebas de provocación específicas como las pruebas de esfuerzo de compresión y rotación externa.
Las pruebas de imagen, como las radiografías y la resonancia magnética, ayudan a confirmar el diagnóstico, especialmente cuando se sospechan lesiones sindesmóticas con radiografías normales. El tratamiento varía en función de la gravedad de la lesión. Los enfoques no quirúrgicos implican la inmovilización con una bota o escayola de CAM y un programa de fisioterapia. El tratamiento quirúrgico, incluida la fijación con tornillos de la sindesmosis o con botones de sutura, está indicado en los casos más graves con inestabilidad o fracturas asociadas.
Cómo diagnosticar las lesiones de la sindesmosis
El diagnóstico de las lesiones de la sindesmosis implica una evaluación exhaustiva, que incluye la historia clínica, la observación, la palpación y pruebas especiales. La historia clínica, especialmente centrada en los mecanismos de lesión, como la rotación externa, es crucial. La observación puede revelar menos hinchazón que los esguinces laterales de tobillo y limitaciones en la flexión plantar y la capacidad de soportar peso. La palpación de zonas específicas, como el ligamento tibiofibular anterior y la membrana interósea, ayuda a identificar la sensibilidad.
Pruebas especiales como la prueba de traslación del peroné evalúan el aumento de la traslación, indicativo de inestabilidad de la sindesmosis. El diagnóstico por imagen, incluidas las radiografías simples y la resonancia magnética, confirma el diagnóstico y orienta las decisiones de tratamiento (Physiopedia, s.f.).










