¿Qué es la amnesia disociativa?
La amnesia disociativa se caracteriza por la incapacidad de recordar información autobiográfica, lo que va más allá del olvido ordinario. Esta afección puede manifestarse de varias formas: amnesia localizada (incapacidad para recordar un acontecimiento o un periodo concreto), amnesia selectiva (incapacidad para recordar un aspecto concreto de un acontecimiento) o amnesia generalizada (pérdida de la identidad y de la historia vital).
Según Speigel (2022), esta afección también puede presentarse como amnesia continua, en la que los pacientes olvidan cada nuevo acontecimiento a medida que se produce, o como amnesia sistematizada, en la que los pacientes olvidan información dentro de una categoría específica.
Otro tipo de amnesia disociativa es la fuga disociativa. El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, 5ª edición (DSM-5) la describe como un viaje o un alejamiento repentino e inesperado del entorno habitual, junto con una incapacidad para recordar el pasado (American Psychiatric Association, 2013).
Mientras que algunos individuos con amnesia reconocen rápidamente lagunas o una sensación de fragmentación en su memoria a largo plazo, la mayoría de las personas con trastornos disociativos no son conscientes inicialmente de su pérdida de memoria. Pueden minimizar o racionalizar estos déficits.
La toma de conciencia suele surgir cuando se dan cuenta de que no pueden recordar su identidad personal o cuando las situaciones ponen de relieve la falta de información autobiográfica. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando se encuentran con pruebas o se les informa de acontecimientos pasados que no pueden recordar. La amnesia disociativa generalizada, que implica la pérdida de una parte significativa o de toda la historia vital y la identidad, es poco frecuente (American Psychiatric Association, 2013).










