¿Qué es el trastorno de personalidad dependiente (DPD)?
Los trastornos de la personalidad se refieren a patrones persistentes y arraigados de pensamientos, emociones y acciones que se alejan significativamente de lo que es típico dentro de una cultura determinada. Estos patrones suelen provocar dificultades para funcionar y mantener relaciones. Suelen clasificarse en clusters, y el cluster C de los trastornos de la personalidad muestra un hilo común de encontrar ansiedad injustificada, miedos inusuales y un anhelo de conexiones sociales inalcanzables. En este clúster se incluyen los trastornos de la personalidad por evitación, dependiente y obsesivo-compulsivo (Asociación Americana de Psiquiatría, 2013).
Los individuos con Trastorno de Personalidad Dependiente (DPD) muestran una necesidad abrumadora de cuidados, lo que se traduce en un comportamiento sumiso, dificultad para tomar decisiones de forma independiente y miedo al abandono, lo que dificulta su capacidad para mantener relaciones de forma autónoma.
Las personas con DPD pueden sacrificar sus propias necesidades y deseos para satisfacer los de los demás, a menudo en su propio perjuicio. Este patrón de comportamiento dependiente puede perjudicar el funcionamiento diario y causar una angustia significativa. Sin embargo, con la terapia y el apoyo adecuados, las personas con DPD pueden aprender a fomentar una mayor independencia y a formar relaciones estables basadas en el respeto mutuo y la autonomía.










