¿Qué son las fracturas por compresión?
Las fracturas por compresión se producen cuando uno o más huesos de la columna vertebral (vértebras) se colapsan. Esto puede provocar un dolor importante, una disminución de la estatura y una postura encorvada hacia delante conocida como cifosis. Estas fracturas suelen estar causadas por la osteoporosis, una afección en la que los huesos se vuelven débiles y quebradizos, lo que los hace más susceptibles de romperse por un pequeño esfuerzo o traumatismo.
Otras causas son los traumatismos por caídas o accidentes, el cáncer metastásico que debilita los huesos y ciertas enfermedades que afectan a la fortaleza de los huesos. Además, los síntomas suelen incluir la aparición repentina de dolor de espalda, especialmente al ponerse de pie o caminar, y el dolor suele disminuir al tumbarse.
Cómo evaluar las fracturas vertebrales por compresión
La evaluación de las fracturas vertebrales implica una combinación del historial del paciente, la exploración física y los estudios de imagen. Durante la anamnesis del paciente, los profesionales de la salud buscan factores de riesgo como la edad, la osteoporosis, antecedentes de cáncer o traumatismos recientes. La exploración física incluye la comprobación de la sensibilidad sobre las vértebras, la evaluación de la alineación de la columna y la búsqueda de cualquier signo de deterioro neurológico, como debilidad o entumecimiento.
Los estudios de imagen son cruciales para confirmar el diagnóstico de fracturas vertebrales. Las radiografías suelen ser la primera modalidad de diagnóstico por imagen utilizada para identificar las fracturas. Si se necesitan más detalles o si hay sospechas de lesiones más complejas, la resonancia magnética o la tomografía computarizada pueden proporcionar vistas más detalladas del hueso y los tejidos circundantes. Estas herramientas de diagnóstico por imagen ayudan a determinar el alcance de la fractura y a planificar las estrategias de tratamiento adecuadas.
¿Qué es la prueba de percusión con puño cerrado?
La prueba de percusión con puño cerrado es una técnica de exploración física para detectar fracturas vertebrales por compresión. La prueba consiste en que el examinador se coloca detrás del paciente y utiliza un puño cerrado para aplicar percusiones a lo largo de la columna vertebral del paciente. Este método ayuda a identificar las zonas de la columna vertebral que pueden estar sensibles o doloridas, lo que podría indicar una fractura. Se pide al paciente que se coloque delante de un espejo para observar sus reacciones durante la prueba.
Según Langdon et al. (2010), la prueba de percusión con el puño cerrado tiene una alta sensibilidad (87,5%) y especificidad (90%) para detectar fracturas vertebrales sintomáticas. Esto significa que la prueba es fiable para identificar a los pacientes con fracturas vertebrales por compresión y descartar a los que no las tienen. Un resultado positivo de la prueba se indica cuando el paciente experimenta un dolor agudo y repentino durante las percusiones, lo que sugiere la presencia de una fractura. Esta prueba, sencilla pero eficaz, puede ser esencial en el cribado de pacientes con dolor de espalda repentino.
Cómo realizar la prueba de percusión con puño cerrado
La realización de la prueba de percusión con puño cerrado es sencilla y puede hacerse rápidamente en un entorno clínico. Sin embargo, es importante seguir los pasos cuidadosamente para garantizar resultados precisos y evitar causar molestias innecesarias al paciente.
En primer lugar, coloque al paciente de pie frente a un espejo. Esto le permitirá a usted y al paciente observar las reacciones durante la prueba. Sitúese detrás del paciente y coloque suavemente una mano sobre su columna vertebral para estabilizar y guiar la zona sometida a la prueba.
A continuación, con la otra mano, cierre el puño y realice percusiones a lo largo de la columna vertebral del paciente. Aplique una fuerza constante y moderada a medida que golpea a lo largo de la columna vertebral, asegurándose de cubrir toda la región torácica y lumbar. Preste mucha atención a cualquier signo visible de incomodidad o dolor en las expresiones faciales del paciente, tal como se ve en el espejo.
Por último, tras completar las percusiones, pregunte al paciente si ha experimentado algún dolor agudo y repentino durante el procedimiento. Esta información ayudará a determinar si existen posibles fracturas por compresión vertebral sintomáticas que requieran una investigación más exhaustiva.











