¿Qué es la catatonia?
La catatonia es un síndrome neuropsiquiátrico complejo caracterizado por síntomas físicos y conductuales inusuales. Fue descrita por primera vez a finales del siglo XIX por el psiquiatra alemán Karl Ludwig Kahlbaum, que originalmente la denominó "estupor catatónico". La palabra "catatonia" procede de las palabras griegas kata (que significa abajo) y tonos (que significa tensión o tono), que reflejan el estado de reducción del movimiento y aumento del tono muscular que se observa en los individuos afectados.
Tipos de catatonia
Existen varios tipos de catatonia, cada uno con su propio conjunto de síntomas y características. Entre ellos se incluyen:
Catatonia maligna
La catatonia maligna es una forma grave y potencialmente mortal de catatonia. Puede desarrollarse rápidamente y suele estar asociada a enfermedades psiquiátricas agudas o afecciones médicas graves. Los síntomas de la catatonia maligna incluyen fiebre, inestabilidad autonómica y delirio.
Catatonia acinética
La catatonia acinética, o catatonia retardada, se caracteriza por un estado de inmovilidad y falta de respuesta. Puede estar causada por diversos factores, entre ellos trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia o afecciones médicas como la enfermedad de Parkinson.
Catatonia excitada
La catatonia excitada también se conoce como catatonia "agitada" o "estuporosa". Este tipo de catatonia suele asociarse a episodios maníacos en individuos con trastorno bipolar. Los síntomas pueden incluir movimientos rápidos, agitación y comportamientos agresivos.
Tenga en cuenta que el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5) no reconoce estos subtipos; en su lugar, clasifica la catatonia en tres categorías.
Causas y síntomas
Algunos teorizan que la catatonia puede estar causada por un desequilibrio en los niveles cerebrales de dopamina y serotonina, que son neurotransmisores responsables de regular el estado de ánimo, el movimiento y la cognición (Daniels, 2009; Burrow et al., 2021). Otros sugieren que puede estar relacionada con una disfunción en el sistema del ácido gamma-aminobutírico (GABA), que ayuda a regular el tono muscular y el movimiento (Northoff et al., 1999).
Los síntomas de la catatonia pueden variar mucho en función de la causa subyacente y de factores individuales. Sin embargo, algunos síntomas comunes incluyen
- Estupor o inmovilidad: Una persona con catatonia puede permanecer en un estado rígido e inmóvil durante largos periodos de tiempo.
- Mutismo: Algunos individuos con catatonia pueden no hablar en absoluto o hablar sólo con frases cortas.
- Flexibilidad cérea: En este síntoma, el cuerpo de una persona puede moverse fácilmente en diferentes posiciones y permanecerá en esa posición hasta que se vuelva a mover.
- Catenación: Se refiere a la tendencia de una persona con catatonia a mover sus extremidades en patrones específicos repetidamente.
- Agitación: En el otro extremo del espectro, algunos individuos pueden mostrar movimientos repetitivos y sin propósito o agitación.
- Ecolalia y ecopraxia: Estos síntomas consisten en repetir palabras o frases pronunciadas por otras personas (ecolalia) o imitar sus movimientos (ecopraxia).
- Negativismo: Algunos individuos con catatonia pueden mostrar oposición a todas las instrucciones o intentos de moverlos.
- Muecas: Los individuos catatónicos también pueden realizar expresiones faciales que no concuerdan con sus emociones o con la situación.
- Posturas inapropiadas o inusuales: Esto puede incluir mantener el cuerpo en una posición retorcida o adoptar una postura extraña durante largos periodos de tiempo.
Factores de riesgo
Varios factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar catatonia, entre ellos:
- Antecedentes de trastornos psiquiátricos como esquizofrenia, trastorno bipolar o trastorno depresivo mayor.
- Antecedentes de afecciones neurológicas como la enfermedad de Parkinson o la epilepsia.
- Trastornos por consumo de sustancias, en particular consumo prolongado y excesivo de alcohol o sedantes.
- Enfermedades médicas que pueden afectar a la función cerebral, como infecciones o trastornos autoinmunes.










