Una introducción al TDAH
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), antes conocido como Trastorno por Déficit de Atención, es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por un patrón de falta de atención, hiperactividad e impulsividad que se desvía significativamente de la norma para la etapa de desarrollo de una persona. El TDAH, diagnosticado a partir de una combinación de factores genéticos, ambientales y neurológicos, surge de estas diversas causas y no es resultado de la crianza o de las circunstancias sociales.
Contrariamente a los mitos predominantes, no está causado por el consumo de azúcar, una mala crianza o un tiempo de pantalla excesivo. La investigación genética indica componentes hereditarios vitales, mientras que factores ambientales como las exposiciones prenatales contribuyen.El reconocimiento del TDAH por parte de la D ha evolucionado a lo largo de los años. Las descripciones de principios del siglo XX sentaron las bases de la comprensión actual, que ahora reconoce el TDAH como un trastorno complejo que afecta tanto a niños como a adultos.
La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) detalla en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) los criterios diagnósticos específicos para diagnosticar el TDAH:
- Inatención: Seis o más síntomas de falta de atención en niños de hasta 16 años, o cinco o más en adolescentes a partir de 17 años y adultos; los síntomas de falta de atención han estado presentes durante al menos 6 meses y son inadecuados para el nivel de desarrollo.
- Hiperactividad e impulsividad: Seis o más síntomas de hiperactividad-impulsividad para niños de hasta 16 años, o cinco o más para adolescentes de 17 años o más y adultos; los síntomas de hiperactividad-impulsividad han estado presentes durante al menos 6 meses en un grado que es perturbador e inapropiado para el nivel de desarrollo de la persona.
- Varios síntomas de inatención o hiperactividad-impulsividad estaban presentes antes de los 12 años.
- Varios síntomas están presentes en dos o más entornos (como el hogar, la escuela, el trabajo, con amigos o familiares, o en otras actividades).
- Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren o reducen la calidad del funcionamiento social, escolar o laboral.
- Los síntomas no se dan sólo durante la esquizofrenia u otro trastorno psicótico y no se explican mejor por otro trastorno mental.
El TDAH es uno de los trastornos del neurodesarrollo más comunes entre los niños y a menudo se prolonga hasta la edad adulta. Puede afectar al rendimiento académico, al éxito laboral y a las relaciones interpersonales. El TDAH se manifiesta en tres tipos principales:
- Predominantemente inatento: Dificultades para mantener la atención, seguir instrucciones detalladas y organizar tareas.
- Presentación predominantemente hiperactiva-impulsiva: Los síntomas incluyen movimientos físicos excesivos y acciones impulsivas.
- Presentación combinada: Una mezcla de síntomas inatentos e hiperactivos-impulsivos.
Aún así, no se trata de una situación en blanco y negro; el TDAH es más bien un espectro, por lo que es esencial realizar una prueba de espectro al evaluar el TDAH.
Reconocer el TDAH es vital para padres, educadores y profesionales de la salud. Es crucial acabar con los mitos, comprender los criterios clínicos y adoptar estrategias de gestión adecuadas para apoyar eficazmente a las personas con TDAH.











