¿Qué es una lesión sacroilíaca?
El sacro es un hueso triangular situado en la base de la columna vertebral, encajado entre las dos mitades de la pelvis (ilion) en las articulaciones sacroilíacas (SI). Estas articulaciones desempeñan un papel crucial en la transferencia de peso y fuerzas entre la parte superior del cuerpo y las piernas, y en proporcionar estabilidad a la pelvis. Las articulaciones sacroilíacas están sostenidas por una red de ligamentos fuertes y rodeadas por grupos musculares complejos que ayudan a mantener la estabilidad y la alineación de la articulación.
Una lesión de la articulación sacroilíaca se refiere generalmente a cualquier lesión o disfunción dentro de la articulación sacroilíaca. Este término puede englobar varias afecciones que afectan a la articulación, como la sacroileítis, que es la inflamación de las articulaciones sacroilíacas; el síndrome de la articulación sacroilíaca, un término que se utiliza a menudo para describir el dolor asociado a la disfunción de la articulación sacroilíaca (SIJD); y la propia SIJD, que se refiere a un movimiento o alineación anormales de la articulación.
Causas y síntomas de una lesión sacroilíaca
Las lesiones de la articulación sacroilíaca suelen estar causadas por una combinación de factores que incluyen traumatismos, tensiones biomecánicas, embarazo o enfermedad articular degenerativa. El uso excesivo o los movimientos repetitivos también pueden provocar un desgaste de las articulaciones sacroilíacas.
Los síntomas de las lesiones SI suelen incluir
- Lumbalgia crónica
- Dolor en las nalgas o las caderas
- Dolor que se irradia a las piernas
- Rigidez o sensación de quemazón en la pelvis
- Aumento del dolor al ponerse de pie o caminar
Complicaciones a las que pueden dar lugar estas lesiones
Si las lesiones SI no se tratan adecuadamente, pueden provocar importantes problemas a largo plazo. El dolor crónico y las molestias persistentes en la región SI pueden mermar considerablemente la movilidad. Con el tiempo, una lesión de la articulación sacroilíaca no tratada también puede provocar cambios en los patrones de la marcha, lo que a su vez puede causar lesiones compensatorias en las rodillas, las caderas o la zona lumbar. Además, la inflamación crónica de las articulaciones sacroilíacas puede contribuir al desarrollo de artritis, agravando aún más las molestias y reduciendo la calidad de vida.
Las consecuencias de dejar las lesiones de la articulación sacroilíaca sin tratar subrayan la necesidad de un diagnóstico y un tratamiento precoces. A continuación, hablemos de lo que puede hacerse para detectar las lesiones sacroilíacas.










