¿Qué es la tendinopatía proximal de los isquiotibiales?
La tendinopatía isquiotibial proximal es una afección crónica que afecta a los tendones de los músculos isquiotibiales cercanos a la cadera. Suele causar un dolor sordo y profundo en la parte posterior del muslo y las nalgas, que empeora en tareas cotidianas como correr, sentarse o subir escaleras. Esta dolencia afecta principalmente a los atletas, sobre todo a los corredores y a los futbolistas, pero también puede darse en no atletas que realizan actividades que fuerzan excesivamente los músculos isquiotibiales.
Entre los factores de riesgo comunes de la tendinopatía crónica proximal de los músculos isquiotibiales se incluyen el uso excesivo o un aumento repentino de la actividad física, una biomecánica deficiente, rutinas inadecuadas de calentamiento o estiramiento y lesiones previas en los músculos isquiotibiales. Debido a sus síntomas similares, esta afección también puede diagnosticarse erróneamente como ciática o lumbalgia.
Síntomas de la tendinopatía proximal de los isquiotibiales
El síntoma más común de la tendinopatía proximal de los isquiotibiales es el dolor en la parte posterior del muslo o las nalgas, en la región de la tuberosidad isquiática (huesos del asiento), que puede variar de leve a intenso. Este dolor se produce al estirar o contraer los isquiotibiales, como al correr, saltar o permanecer sentado durante periodos prolongados.
Otros síntomas de los tendones isquiotibiales proximales afectados pueden ser rigidez, debilidad en la pierna afectada y dificultad para realizar las actividades cotidianas normales. En algunos casos, la zona afectada también puede presentar hinchazón y sensibilidad.
Si no se trata, la tendinopatía proximal de los isquiotibiales puede volverse crónica y afectar significativamente a la capacidad de una persona para participar en actividades físicas. Es importante buscar atención médica si los síntomas persisten o empeoran.
Causas de este tipo de tendinopatía
Existen varias causas potenciales de la tendinopatía proximal de los isquiotibiales. Algunas de ellas son
- Uso excesivo o esfuerzo repetitivo: La práctica de actividades que impliquen un estiramiento o contracción frecuente y enérgica de los isquiotibiales, como correr, saltar o permanecer sentado durante periodos prolongados.
- Desequilibrios musculares: La debilidad de los músculos glúteos y la tirantez de los isquiotibiales pueden forzar excesivamente el tendón.
- Degeneración relacionada con la edad: Nuestros tendones se vuelven menos elásticos y más propensos a lesionarse a medida que envejecemos.
- Lesiones anteriores: Los antecedentes de lesiones previas en los isquiotibiales, como la flexión de rodilla o el engrosamiento del tendón, pueden aumentar la probabilidad de desarrollar una tendinopatía proximal de los isquiotibiales.
- Mala biomecánica o postura: Los patrones de movimiento inadecuados o una mala postura pueden ejercer una tensión adicional sobre el tendón isquiotibial.










