¿Cuáles son los objetivos de la terapia para dejar de fumar?
Según la Organización Mundial de la Salud (2023), fumar cigarrillos es la principal causa evitable de muerte en el mundo. El consumo de tabaco aumenta significativamente el riesgo de padecer numerosas enfermedades agudas y crónicas, incluidas varias formas de cáncer. La terapia para dejar de fumar tiene como objetivo ayudar a los fumadores a superar la adicción a la nicotina y dejar de fumar abordando tanto la dependencia física de la nicotina como los aspectos conductuales y psicológicos del tabaquismo. Los tratamientos eficaces pueden aumentar significativamente las posibilidades de dejar de fumar con éxito en comparación con la ausencia de tratamiento.
Dejar de fumar reduce el riesgo de padecer muchos efectos adversos para la salud, como malos resultados reproductivos, enfermedades cardiovasculares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y diversos tipos de cáncer. Esta mejora de la salud puede mejorar la calidad de vida en general y añadir potencialmente hasta una década a la esperanza de vida. La terapia para dejar de fumar suele consistir en una combinación de apoyo farmacológico y conductual.
Los medicamentos aprobados por la FDA, como la terapia de sustitución de nicotina, el bupropión y la vareniclina, ayudan a controlar los síntomas de abstinencia de la nicotina, mientras que diversas formas de counseling, incluidas las sesiones individuales, de grupo y telefónicas, proporcionan estrategias de afrontamiento esenciales y apoyo emocional.










