¿Por qué es importante que los adolescentes tengan una buena higiene del sueño?
Mantener una buena higiene del sueño es fundamental en la vida de un adolescente, ya que un sueño insuficiente puede provocar una serie de problemas, como privación del sueño, dificultad para conciliar el sueño y patrones de sueño irregulares. Los adolescentes suelen necesitar entre 8 y 10 horas de sueño cada noche para funcionar de forma óptima (Academia Americana de Medicina del Sueño, 2016).
Sin embargo, los horarios escolares, los horarios nocturnos, los trastornos del sueño y la tentación de las bebidas energéticas pueden interferir en la consecución de este objetivo. De hecho, la mayoría de los adolescentes duermen sólo 7 y 7 1/4 horas por noche (Nationwide Children's Hospital, 2021). Este déficit de sueño puede repercutir en su salud física y mental, así como en su rendimiento académico.
Durante la adolescencia, el cuerpo experimenta cambios que requieren un descanso adecuado para favorecer un crecimiento sano. Estos incluyen cambios físicos como el aumento de la producción hormonal y el desarrollo cerebral, y cambios emocionales relacionados con la formación de la identidad y las relaciones sociales.
Adoptar hábitos de sueño saludables puede ayudar a los adolescentes a tener un sueño más reparador, que es crucial para su bienestar. Unas buenas prácticas de higiene del sueño también pueden mejorar su funcionamiento diurno, reducir el riesgo de trastornos del sueño y aumentar su calidad de vida en general.