¿Qué es la autoestima de estado?
La autoestima no siempre es un sentimiento constante. Aunque podemos tener una imagen de nosotros mismos generalmente positiva o negativa (autoestima rasgo), nuestro sentimiento de autoestima también puede cambiar en función de la situación. Esta evaluación temporal de nuestras capacidades y valor en un momento concreto se conoce como autoestima de estado.
Estas fluctuaciones son normales y están influidas por diversos factores, entre ellos
- Las experiencias recientes: Los éxitos, los fracasos y los comentarios positivos o negativos pueden influir en cómo se ve una persona a sí misma en ese momento.
- Interacciones sociales: Sentirse aceptado y apoyado por los demás puede aumentar la autoestima de estado, mientras que el rechazo o las críticas pueden tener el efecto contrario.
- Niveles de estrés: Cuando una persona está estresada, puede tender a ser más crítica consigo misma, lo que provoca un descenso temporal de la autoestima de estado.
Es importante señalar que la autoestima de estado puede afectar significativamente a los pensamientos, emociones y comportamientos de un individuo. Los individuos con una autoestima de estado alta en una situación concreta pueden ser más propensos a afrontar los retos con confianza y resiliencia, mientras que los que tienen una autoestima de estado baja pueden experimentar un aumento de la ansiedad, las dudas sobre sí mismos y los comportamientos de evitación (Leary y Baumeister, 2000).










