¿Qué es la tendinopatía del tendón de Aquiles?
La tendinopatía de Aquiles se caracteriza por el dolor, la inflamación y el deterioro del rendimiento del tendón de Aquiles, la gruesa banda de tejido que conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón. Debido a la tensión repetitiva y al uso excesivo, esta dolencia afecta comúnmente a los atletas, en particular a los que practican deportes de carrera y salto.
Síntomas de este tipo de tendinopatía
La tendinopatía de Aquiles se manifiesta a través de diversos síntomas que afectan a la estructura y función del tendón. Las personas pueden experimentar una notable reducción de la flexibilidad y una persistente sensibilidad local en la vaina del tendón. Durante la palpación del tendón, puede notarse un engrosamiento del mismo, que es un indicador clave de la afección.
Los síntomas suelen empeorar con actividades que sobrecargan el tendón, como flexionar la rodilla o caminar, lo que provoca un aumento de la sensibilidad local en la porción sensible del tendón de Aquiles. A medida que la tendinopatía progresa, estos síntomas pueden acentuarse, afectando significativamente a las actividades cotidianas y a la movilidad.
Causas de este tipo de tendinopatía
La tendinopatía del tendón de Aquiles está causada principalmente por microtraumatismos repetitivos en las fibras del tendón, a menudo por actividades que implican una carga excesiva del tendón, como correr o saltar. Entre los factores que contribuyen a ello se encuentran un calzado inadecuado que no sujeta el pie ni distribuye la carga de forma uniforme y un estiramiento inadecuado, que provoca una disminución de la flexibilidad y la capacidad de recuperación del tendón.
Además, las irregularidades biomecánicas, como el pie plano, pueden exacerbar la tensión sobre el tendón, lo que provoca cambios en el grosor del tendón y en los hallazgos a la palpación. Con el tiempo, estos factores contribuyen colectivamente a los hallazgos positivos de la tendinopatía, caracterizada por tendones engrosados, sensibilidad local y dolor considerados positivos durante las evaluaciones clínicas.










