¿Cómo funciona?
Al realizar una revisión psiquiátrica de los sistemas, los Profesionales de la salud pueden seguir estos cinco pasos para garantizar una evaluación exhaustiva:
Paso 1: Evaluar el estado de ánimo y el sueño
Comience indagando sobre los patrones del estado de ánimo del paciente, incluido el estado de ánimo depresivo, el estado de ánimo elevado, la irritabilidad y los cambios de humor. Además, explore cualquier alteración del sueño, como dificultad para conciliar o mantener el sueño, despertares tempranos por la mañana y sueño no reparador.
Paso 2: Evaluar la ansiedad, la psicosis y los síntomas obsesivo-compulsivos
A continuación, evalúe la presencia y gravedad de los síntomas de ansiedad, como preocupación excesiva, inquietud, irritabilidad, dificultades de concentración y síntomas físicos como taquicardia o sudoración. Pregunte por cualquier síntoma psicótico, como alucinaciones, delirios o pensamiento desorganizado. Asimismo, explore la presencia de pensamientos obsesivos y comportamientos compulsivos.
Paso 3: Identifique los síntomas disociativos y el historial de traumas
Explore cualquier síntoma disociativo que el paciente pueda estar experimentando, como desapego, entumecimiento, experiencias extracorpóreas o pérdida de memoria. Además, indague sobre cualquier exposición a acontecimientos traumáticos y síntomas relacionados como flashbacks o pesadillas, que pueden indicar un trastorno de estrés postraumático (TEPT).
Paso 4: Evaluar las alteraciones de la imagen corporal y el abuso de sustancias
Evalúe la imagen corporal del paciente y cualquier preocupación por la apariencia, insatisfacción con la imagen corporal o participación en conductas de control de peso como dietas excesivas o purgas. Asimismo, recopile información sobre el consumo de sustancias, incluidos el alcohol, el tabaco y las drogas ilícitas.
Paso 5: Identificar los síntomas cognitivos y la ideación suicida
Evalúe el funcionamiento cognitivo del paciente, incluyendo problemas de memoria, dificultades de concentración y desafíos en la toma de decisiones. Por último, indague sobre la presencia de ideación suicida, incluyendo pensamientos de suicidio o cualquier plan específico.
A lo largo de la revisión, los Profesionales de la salud deben documentar cualquier nota u observación adicional relevante, y utilizar el juicio clínico para ayudar en el proceso de diagnóstico y la planificación del tratamiento.