¿Qué es la evaluación PASS?
La Escala de evaluación postural para pacientes con apoplejía (PASS) es una herramienta especializada diseñada para evaluar y medir el control postural entre los pacientes con apoplejía. Esta evaluación del rendimiento está diseñada para identificar las deficiencias específicas del control postural que pueden estar afectando a las capacidades funcionales de un paciente, como su capacidad para sentarse, ponerse de pie o caminar.
Desarrollado por Benaim y sus colegas (1999), el PASS se creó específicamente para evaluar a los pacientes tras un ictus. Sus escalas de independencia y seguridad permiten a terapeutas y clínicos identificar déficits posturales específicos que pueden estar afectando a su progreso hacia los objetivos de rehabilitación. Es importante destacar que el PASS ha sido validado mediante pruebas rigurosas, demostrando tanto una alta fiabilidad como una buena validez de contenido. Esto significa que la evaluación refleja con precisión el constructo de control postural que pretende medir.
Además de su uso en entornos clínicos, la evaluación PASS también se ha utilizado en entornos de investigación para investigar los efectos de diversas intervenciones sobre el control postural en pacientes que han sufrido un ictus. Por ejemplo, los estudios han utilizado la evaluación PASS para valorar la eficacia de los programas de entrenamiento del equilibrio, los programas de entrenamiento de la marcha y la terapia asistida por robots en la mejora del control postural en pacientes que han sufrido un ictus (Wu et al., 2021).
¿Qué se puede esperar de esta prueba?
En la práctica, el PASS puede ser un componente valioso de la evaluación de la rehabilitación de un paciente y de su seguimiento continuo. Permite a los profesionales:
- Cuantificar los niveles de independencia funcional que repercuten en las habilidades de autocuidado
- Formular estrategias de rehabilitación específicas
- Determinar la cantidad de asistencia necesaria en las tareas de la vida diaria
- Supervisar la progresión del paciente a lo largo del tiempo
- Mejorar la comunicación entre los profesionales sanitarios mediante una métrica compartida
- Informar de forma concreta a los pacientes y sus familias sobre sus capacidades actuales
La administración de la evaluación PASS es sencilla y puede completarse en aproximadamente 15-20 minutos. Es una herramienta valiosa para supervisar el progreso de un paciente a lo largo del tiempo, ya que puede utilizarse para realizar un seguimiento de los cambios en el control postural y el equilibrio a lo largo del proceso de rehabilitación.
Uno de los puntos fuertes del PASS es el énfasis físico en la postura, un aspecto crucial de la movilidad y la función que a menudo se ve afectado por el ictus. El PASS produce datos cuantificables, lo que permite a los profesionales tener una imagen detallada del rendimiento ocupacional del paciente.
Sin embargo, como todas las evaluaciones, el PASS debe utilizarse como parte de una evaluación exhaustiva. Aunque es muy eficaz para evaluar el control postural y la independencia en las tareas, no sustituye a las evaluaciones de otras deficiencias que pueden acompañar al ictus, como las pruebas con énfasis cognitivo o las que abordan los déficits sensoriales.
¿Cómo se interpretan los resultados?
El PASS consta de un total de 12 ítems, cada uno de los cuales se evalúa en una escala de 0 a 3. La puntuación se detalla a continuación:
- 0 puntos indica que el paciente es incapaz de realizar la tarea.
- 1 punto indica que el paciente puede realizar la tarea con una ayuda importante.
- 2 puntos se dan cuando el paciente puede realizar la tarea con una ayuda mínima.
- 3 puntos reflejan una independencia total en la realización de la tarea, sin necesidad de ayuda.
La puntuación acumulada puede oscilar entre 0, indicativo de una dependencia total, y 36, que sugiere una independencia total en las tareas posturales.
- 0-12 puntos: Normalmente indica un deterioro grave del control postural. Los pacientes con puntuaciones en este rango pueden requerir una ayuda sustancial para los ajustes posturales básicos y es probable que sean muy dependientes.
- 13-24 puntos: Sugiere un deterioro moderado. Los pacientes dentro de este rango de puntuación tienen cierta capacidad para controlar la postura pero siguen necesitando ayuda para mantener o cambiar de postura con seguridad.
- 25-36 puntos: Refleja un deterioro leve o casi independiente. Los pacientes con una puntuación en este rango pueden realizar la mayoría de las tareas posturales y de automantenimiento físico con poca o ninguna ayuda, aunque pueden persistir algunas dificultades menores.
Al interpretar los resultados del PASS, los Profesionales de la salud también deben tener en cuenta lo siguiente:
- Puntuación total del PASS: La puntuación total del PASS proporciona una medida global del control postural y el equilibrio del paciente. Una puntuación más alta indica un mejor rendimiento, mientras que una puntuación más baja sugiere déficits más significativos que pueden requerir intervenciones de rehabilitación más intensivas.
- Puntuaciones de los ítems individuales: Examinar las puntuaciones de cada ítem individual puede ayudar a identificar áreas específicas de fortaleza y debilidad entre sólo esas tareas. Esta información puede orientar el desarrollo de intervenciones específicas para abordar los déficits en las tareas que se consideren relevantes para su funcionamiento.
- Cambios a lo largo del tiempo: La administración periódica de la evaluación PASS a lo largo del proceso de rehabilitación puede ayudar a realizar un seguimiento de los progresos del paciente. Observar los cambios en la puntuación total del PASS y en las puntuaciones individuales de los ítems a lo largo del tiempo puede proporcionar información valiosa sobre la eficacia de las intervenciones de rehabilitación y orientar los ajustes necesarios.
- Comparación con datos normativos: Los Profesionales de la salud pueden comparar las puntuaciones PASS del paciente con los datos normativos, lo que puede proporcionar un marco de referencia para interpretar el rendimiento del paciente e identificar las áreas que requieren esfuerzos de rehabilitación más intensivos.
También es importante tener en cuenta que la evaluación PASS es sólo una herramienta en la evaluación de las capacidades de control postural y equilibrio en los pacientes que han sufrido un ictus. Los Profesionales de la salud deben utilizar un enfoque exhaustivo que incluya un examen físico completo y la historia clínica. También pueden utilizar el PASS junto con otras evaluaciones, como una escala instrumental de automantenimiento, un cuestionario de evaluación funcional y una evaluación del rendimiento de uno mismo para obtener un autoinforme de las necesidades, la capacidad y los objetivos del paciente.










