¿Qué son el trauma y el TEPT?
El trauma engloba las heridas emocionales y psicológicas profundas y duraderas infligidas a las personas tras experiencias o circunstancias abrumadoras, angustiosas y horripilantes. Tales experiencias incluyen el desplazamiento inducido por la guerra y la pérdida de seres queridos, la manipulación y el abuso emocional, la agresión sexual, los incendios domésticos, ser testigo de violencia y los allanamientos de morada.
Estas cicatrices emocionales y psicológicas pueden dificultar el afrontamiento, el procesamiento y la superación de las experiencias traumáticas. Los desencadenantes de estas cicatrices pueden ser la proximidad al lugar del suceso traumático, el encuentro con personas implicadas en el suceso y los recuerdos asociados a la experiencia.
Además, las personas que han sufrido un trauma son susceptibles de desarrollar un trastorno de estrés postraumático, comúnmente conocido como TEPT. Este intrincado trastorno se manifiesta con diversos síntomas, como frecuentes arrebatos emocionales, cambios de personalidad, aumento de la irritabilidad y la hostilidad, trastornos del sueño y pesadillas recurrentes.
Quienes padecen TEPT también pueden experimentar ansiedad, depresión, ideación suicida y, conductas autolesivas y retraimiento social. Además, las personas que se enfrentan a un trauma pueden experimentar un sinfín de emociones, como ira, resentimiento, desilusión, desesperación, desesperanza y mucho más.










