Comprender la seguridad alimentaria
Cada año, unos 48 millones de personas en Estados Unidos se ven afectadas por una enfermedad transmitida por los alimentos o una intoxicación alimentaria. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informan de unas 128.000 hospitalizaciones y 3.000 muertes atribuidas a estas enfermedades transmitidas por los alimentos. Estas cifras subrayan la importancia crítica de la educación sobre seguridad alimentaria para prevenir este tipo de incidentes.
La educación sobre seguridad alimentaria es vital para todos, incluidos los consumidores y los manipuladores de alimentos. Proporciona a las personas los conocimientos y habilidades necesarios para identificar peligros potenciales, prevenir la contaminación y garantizar un consumo de alimentos seguro y saludable.
Para promover la seguridad alimentaria, he aquí cuatro sencillos pasos:
- Limpiar: Lávese regularmente las manos y las superficies para evitar la propagación de bacterias. Dé prioridad al lavado de manos antes de cocinar o comer, y limpie siempre las tablas de cortar, los utensilios y las encimeras después de preparar los alimentos.
- Separe: Evite la contaminación cruzada manteniendo las carnes crudas, las aves de corral, el marisco y los huevos separados de otros alimentos mientras compra, almacena y prepara.
- Cocine: Cocine a fondo los alimentos para eliminar las bacterias nocivas. Utilice un termómetro de alimentos para asegurarse de que la carne, las aves, el marisco y los huevos alcanzan sus temperaturas internas seguras.
- Enfríe: Refrigere rápidamente los alimentos perecederos y asegúrese de que los alimentos congelados se descongelan correctamente antes de cocinarlos. Recuerde que las bacterias pueden multiplicarse rápidamente a temperaturas entre 4°C y 60°C (40°F y 140°F), por lo que es crucial mantener los alimentos fuera de esta "zona de peligro".
Además, es esencial seguir unas guías adecuadas de almacenamiento y manipulación de los alimentos para mantenerse sano. Por ejemplo, guarde las carnes crudas en el estante inferior del frigorífico para evitar la posible contaminación cruzada por goteos sobre otros alimentos.










