¿Qué son las creencias de evitación del miedo?
Las creencias de evitación del miedo, que se derivan tanto de los miedos emocionales al dolor y a las lesiones como de las creencias informativas sobre las causas y consecuencias del dolor, son fundamentales para comprender las conductas relacionadas con el dolor. Estas creencias llevan a los individuos a percibir el dolor como una amenaza, lo que provoca miedo, hipervigilancia y conductas de evitación que pueden empeorar y perpetuar el dolor y la discapacidad, especialmente en las afecciones crónicas.
El modelo miedo-evitación explica este ciclo, en el que la anticipación del dolor desencadena conductas de evitación y malestar emocional, amplificando la experiencia dolorosa. Por el contrario, percibir el dolor como no amenazante fomenta la confrontación y la recuperación. El Cuestionario de Creencias de Miedo-Evitación (FABQ) evalúa el alcance de estas creencias, y las puntuaciones más altas indican creencias de miedo-evitación más fuertes, lo que pone de relieve la importancia de abordar estas creencias en el tratamiento de la discapacidad relacionada con el dolor.
¿Qué hace que las personas desarrollen estos miedos?
Varios factores contribuyen al desarrollo de creencias de miedo-evitación en las personas con dolor:
- Interpretación catastrófica errónea del dolor: Cuando el dolor se considera altamente amenazador e indicativo de un daño grave, puede desencadenar respuestas de miedo y conductas de evitación. Los pensamientos catastrofistas, que imaginan los peores resultados posibles, son impulsores fundamentales de las creencias de miedo-evitación.
- Información y creencias negativas sobre el dolor: Las creencias negativas preexistentes y la información amenazadora sobre el dolor y las lesiones pueden alimentar las interpretaciones catastrofistas y los miedos. Las creencias de que determinados movimientos o actividades causarán dolor o daños mayores fomentan las conductas de evitación.
- Sensibilidad a la ansiedad y afecto negativo: Los individuos propensos a la ansiedad y al pensamiento negativo son más propensos a desarrollar creencias de miedo-evitación cuando experimentan dolor. La sensibilidad a la ansiedad, o el miedo a los propios síntomas de ansiedad, puede generalizarse al miedo al dolor.
- Experiencias de aprendizaje: El miedo al dolor puede desarrollarse a través de experiencias directas de dolor, observando a otros con dolor o recibiendo información verbal que sugiera que el dolor es peligroso. Estas experiencias conforman creencias negativas sobre el dolor.
- Hipervigilancia a las sensaciones de dolor: La atención excesiva a las sensaciones de dolor y la tendencia a interpretarlas como amenazantes amplifican los temores e impulsan la evitación, creando un círculo vicioso en el que la hipervigilancia refuerza la preocupación.
- Comportamientos de evitación: Evitar las actividades por miedo al dolor impide que surjan oportunidades para cuestionar las creencias negativas y extinguir el miedo. Aunque la evitación proporciona un alivio temporal, mantiene el miedo a largo plazo y refuerza las conductas de evitación.
Ejemplos de creencias de miedo-evitación
Comprender y abordar estas creencias de miedo-evitación, especialmente las que implican factores psicosociales, es esencial para gestionar y tratar eficazmente las afecciones de dolor crónico. Entre los ejemplos de creencias de evitación del miedo se incluyen:
- Miedo relacionado con el dolor: Una persona con lumbalgia crónica puede evitar la actividad física debido a un miedo intenso a que el movimiento agrave su dolencia, lo que demuestra unas creencias de miedo-evitación elevadas.
- Percepción exagerada del dolor: Alguien que experimente una lumbalgia aguda podría catastrofizar su dolor, interpretándolo como un signo de daño grave, desarrollando así creencias iniciales de miedo-evitación que pueden desembocar en un dolor crónico si no se abordan.
- Modelo de miedo-evitación: Según el modelo de miedo-evitación, una persona con dolor crónico puede dejar de realizar actividades que antes disfrutaba porque cree que estas acciones le causarán más lesiones, lo que refleja el impacto de los factores psicosociales en la percepción del dolor.
- Identificar las variables psicosociales: En fisioterapia, los pacientes con miedo relacionado con el dolor suelen informar de mayores niveles de discapacidad.
- Factores psicosociales: Las elevadas creencias de evitación del miedo en pacientes que reciben terapia física para el dolor lumbar crónico pueden dificultar la recuperación al perpetuar las conductas de evitación y la percepción exagerada del dolor.










