¿Qué es el síndrome de la salida torácica (SST)?
El síndrome de la salida torácica (SST) hace referencia a un grupo de afecciones caracterizadas por la compresión de nervios, arterias o venas en la zona de la salida torácica, situada entre la base del cuello y la axila. Una prueba común utilizada para diagnosticar el TOS es la prueba del corsé militar, también conocida como prueba de posición militar. Esta maniobra diagnóstica consiste en colocar los hombros y los brazos como si estuvieran en posición de atención, lo que puede exacerbar los síntomas en las personas afectadas.
Un subtipo prevalente de SST es el síndrome costoclavicular, en el que la compresión se produce entre la clavícula y la primera costilla. Los síntomas del TOS pueden variar, pero a menudo incluyen dolor, entumecimiento, hormigueo o debilidad en la extremidad superior. Durante la prueba costoclavicular los médicos también pueden evaluar la presencia de un pulso radial debilitado o ausente, lo que indica una afectación vascular.
Una costilla cervical, una extra por encima de la primera costilla, puede predisponer a los individuos al TOS. Además, la realización de la prueba del corsé militar o las maniobras de respiración profunda pueden arrojar resultados positivos, lo que apoya aún más el diagnóstico. Las opciones de tratamiento del TOS van desde medidas conservadoras como la fisioterapia hasta la intervención quirúrgica, dependiendo de la gravedad y la causa subyacente. La detección y la intervención tempranas son cruciales para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas con TOS.
¿Cuáles son los síntomas?
Según el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (n.d.), el síndrome de la salida torácica engloba tres síndromes relacionados que implican la compresión de nervios, arterias y venas en la zona inferior del cuello y superior del tórax.
El síndrome de la salida torácica (SST) engloba tres síndromes relacionados que implican la compresión de nervios, arterias y venas en la zona inferior del cuello y superior del tórax, lo que provoca dolor en el brazo, el hombro y el cuello. Los síntomas varían en función del tipo de TOS:
- TOS neurogénico: Los síntomas incluyen la "mano de Gilliatt-Sumner", caracterizada por un desgaste grave en la base carnosa del pulgar. Otros síntomas pueden ser:
- Parestesias (hormigueo o entumecimiento) en los dedos y la mano.
- Cambios en el color de la mano.
- Manos frías.
- Dolor sordo en el cuello, el hombro y la axila.
- TOS venoso: Las manifestaciones comprenden:
- Palidez en el brazo afectado.
- Pulso débil o ausente en el brazo afectado, que puede sentirse frío y parecer más pálido que el brazo no afectado.
- Entumecimiento, hormigueo, dolor o hinchazón del brazo y los dedos.
- Debilidad del cuello o del brazo.
- TOS arterial: Los síntomas incluyen:
- Cambios en el color de las manos y los dedos.
- Sensibilidad al frío en las manos y los dedos.
- Hinchazón, pesadez, hormigueo, entumecimiento y mala circulación sanguínea en brazos, manos y dedos.
El pronóstico varía según el tipo de TOS. La mayoría de los individuos experimentan mejoría con ejercicio y fisioterapia. Sin embargo, aquellos con TOS vascular y TOS neurogénico verdadero suelen requerir cirugía para aliviar la presión sobre el vaso o nervio afectado. El diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado son cruciales para mejorar los resultados y aliviar los síntomas asociados al TOS.
Proceso diagnóstico
El proceso de diagnóstico del síndrome de salida torácica (SST) es minucioso y comienza con una revisión detallada del historial médico del paciente, centrándose en los síntomas y en cualquier actividad que exacerbe o alivie estos síntomas. El examen físico es exhaustivo, e incorpora la inspección visual de la postura del paciente, la observación de cualquier cambio en la piel o atrofia muscular de la mano, y la palpación para detectar cualquier signo inusual.
Durante el examen físico, el profesional de la salud realiza varias pruebas de provocación para provocar los síntomas característicos del SST. Estas pruebas incluyen la prueba de presión supraclavicular, la prueba de Adson, la prueba de Eden (prueba/maniobra costoclavicular), prueba de Wright, la prueba de Roos (brazo elevado prueba de esfuerzo ), y la prueba de liberación de Cyriax. Es importante tener en cuenta que estas pruebas pueden dar falsos positivos, por lo que los resultados deben interpretarse con precaución.
Las pruebas diagnósticas adicionales son esenciales para confirmar la presencia de TOS y pueden incluir diversas pruebas funcionales y de imagen. Las radiografías y las tomografías computarizadas se utilizan para identificar anomalías anatómicas como las costillas cervicales que pueden contribuir a la compresión. Además, electromiografía (EMG), pruebas de velocidad de conducción nerviosa (VCN), ecografía vascular y angiografía se emplean para evaluar el alcance de la afectación nerviosa y vascular.










