Cómo gestionar y tratar la contractura de Dupuytren
El manejo de la contractura de Dupuytren implica diversos métodos, en función de la gravedad y la progresión de la enfermedad. A continuación, describimos los tratamientos no quirúrgicos y quirúrgicos.
Observación
En los casos en que la contractura de Dupuytren es leve y no limita la función, la observación puede ser adecuada. El seguimiento de la progresión de la enfermedad y del estado de los dedos afectados permite intervenir a tiempo si la contractura empeora.
Entablillado
El entablillado no está reconocido como un método eficaz para detener la progresión de una contractura de dedo. Además, estirar con fuerza un dedo contracturado no aporta ningún beneficio y, de hecho, puede causar lesiones en el dedo o la mano.
Tras una intervención quirúrgica por contractura de Dupuytren, puede utilizarse una férula para proteger la zona operada. Sin embargo, sigue siendo incierto si el uso de una férula reduce el riesgo de contractura recurrente o evita el estiramiento de la herida de sanación.
Aponeurotomía con aguja
La aponeurotomía con aguja suele realizarse en un consultorio bajo anestesia local. Durante el procedimiento, se introduce una pequeña aguja a través de la piel en el dedo o dedos afectados para interrumpir o seccionar el tejido anormal. Esta técnica ayuda a mejorar la amplitud de movimiento y alivia el dolor y las molestias asociadas a la contractura de Dupuytren.
Inyección de colagenasa
Las inyecciones de colagenasa ofrecen un tratamiento mínimamente invasivo para la contractura de Dupuytren. Esta enzima disuelve el tejido engrosado, lo que permite enderezar uno o varios dedos. Este tratamiento es eficaz para uno o más dedos y tiene un tiempo de recuperación más rápido que la cirugía (Kovacs et al., 2023).
Terapia quirúrgica
Se considera la cirugía cuando las contracturas perjudican significativamente la función de la mano. Las técnicas incluyen:
- Fasciectomía: Extirpación del tejido enfermo para enderezar los dedos afectados.
- Injerto de piel: En casos graves, puede ser necesario un injerto de piel para cubrir la herida una vez extirpado el tejido enfermo.
- Dermofasciectomía: Extirpación tanto de la fascia enferma como de la piel suprayacente, a menudo seguida de un injerto de piel.
Inyección de corticosteroides
Las inyecciones de corticosteroides pueden reducir la inflamación y el tamaño de los nódulos en las primeras fases de la contractura de Dupuytren. Estas inyecciones ayudan a controlar los síntomas y a ralentizar la progresión de la enfermedad.