¿Cuándo utilizar esta prueba?
Profesionales de la salud como médicos de atención primaria, asistentes médicos y enfermeras pueden solicitar o utilizar el análisis de dióxido de carbono en sangre en las siguientes situaciones:
Chequeo rutinario
Puede añadir la prueba de dióxido de carbono en sangre como un examen físico rutinario para comprobar el estado de salud del paciente.
Investigación y diagnóstico
El análisis de dióxido de carbono en sangre puede solicitarse si el médico remitente observa que el paciente comparte inquietudes/exhibe/experimenta síntomas de desequilibrios electrolíticos, acidosis/alcalosis respiratoria, acidosis/alcalosis metabólica, una enfermedad pulmonar/hepática/digestiva o la exposición a un veneno o una toxina. Más concretamente, puede utilizarse para identificar la causa y diagnosticar una afección que pueda estar afectando a los niveles de electrolitos y CO2 de una persona.
Monitorización
Aparte del diagnóstico, el análisis de dióxido de carbono en sangre también puede utilizarse para vigilar a personas con enfermedades respiratorias crónicas preexistentes, trastornos metabólicos, problemas renales y diabetes. También puede utilizarse para supervisar el tratamiento de algunas de estas afecciones a fin de evaluar su eficacia.
Evaluación antes de la cirugía
Los niveles de CO2 del paciente deben comprobarse antes de la cirugía por si existiera alguna enfermedad subyacente que pudiera afectar a su equilibrio ácido-base.