El talón y sus funciones: una visión general
El talón, situado en la parte posterior del pie, desempeña un papel vital al soportar más del 60% del peso corporal y mitigar el impacto del movimiento. (Salmoirago-Blotcher et al., 2020). Compuesto por un complejo sistema de huesos, músculos, tendones y ligamentos interconectados, funciona armoniosamente para garantizar la estabilidad y la movilidad.
Una de las funciones esenciales del talón es mantener el equilibrio mientras se está de pie o caminando. Su forma y estructura únicas le permiten actuar como un notable amortiguador, protegiendo el pie y las estructuras circundantes de las fuerzas de impacto.
El talón también contribuye a la propulsión, facilitando el movimiento de empuje necesario para correr o saltar (Wong y Libman, 2020). Sirve de palanca, transfiriendo la energía de los músculos de la pantorrilla a los dedos del pie, y ayuda en el movimiento hacia delante.
Cuando se lesiona, el talón puede afectar significativamente a las actividades diarias de un individuo y a su calidad de vida en general. Por ello, es crucial realizar evaluaciones exhaustivas para diagnosticar posibles problemas.










