¿Qué es el shock medular?
El shock medular es una afección temporal que se produce tras una lesión medular, caracterizada por una pérdida de reflejos, función motora y función sensorial por debajo del nivel de la lesión. Esta fase puede durar de varias horas a semanas e implica una ausencia total de toda actividad neurológica por debajo del lugar de la lesión.
Es fundamental diagnosticar y tratar esta afección con prontitud para evitar complicaciones posteriores e iniciar el tratamiento y las estrategias de rehabilitación adecuadas.
Síntomas del shock medular
El shock medular se presenta con diversos síntomas, que reflejan la gravedad y el nivel de la lesión.
- Parálisis flácida y pérdida de tono muscular por debajo del lugar de la lesión
- Ausencia de reflejos en las zonas afectadas
- Bradicardia (disminución del ritmo cardíaco) e hipotensión (presión arterial baja) debido a la pérdida del tono simpático
- Areflexia, que es la falta de respuesta a los estímulos
- Pérdida de sensibilidad o déficits sensoriales por debajo del nivel de la lesión
- Disfunción de la vejiga
Causas del shock medular
El shock medular puede ser consecuencia de diversos acontecimientos traumáticos y no traumáticos.
- Traumatismos directos en la médula espinal, como los producidos por accidentes o caídas
- Intervenciones quirúrgicas que afectan a la columna vertebral
- Infecciones e inflamaciones, como mielitis transversa o abscesos espinales
- Interrupción del flujo sanguíneo a la médula espinal, como por un derrame cerebral espinal
¿Qué es el reflejo bulbocavernoso (RBV)?
El reflejo bulbocavernoso (BCR) es un reflejo fisiológico que implica la contracción del músculo bulbocavernoso en respuesta a la estimulación del glande del pene en los hombres o del clítoris en las mujeres. Según Previnaire (2018), este reflejo ayuda a evaluar la función de los segmentos sacros de la médula espinal (S2-S4).
Durante la fase inicial del shock medular, este reflejo suele estar ausente debido a la pérdida de toda actividad refleja por debajo del nivel de la lesión medular. El retorno del BCR a medida que se resuelve el shock medular indica la recuperación de la actividad refleja y puede ayudar a diferenciar entre lesiones de motoneurona superior e inferior. La presencia del BCR sugiere que los arcos reflejos de los segmentos sacros están intactos, lo que es importante para diagnosticar el alcance y la naturaleza de las lesiones medulares.
¿Cómo se realiza esta prueba?
La prueba BCR se realiza siguiendo los pasos que se indican a continuación:
- Coloque al paciente en posición. Para los hombres, se suele utilizar la posición supina. Para las mujeres, se recomienda la posición de litotomía, en la que el paciente se tumba boca arriba con las caderas y las rodillas flexionadas, los muslos separados y los pies colocados en estribos.
- Apriete suavemente el glande del pene en los hombres, o el clítoris o el labio menor en las mujeres. Esta estimulación activa el nervio pudendo, responsable del reflejo.
- Observe si se produce una contracción física del esfínter anal externo. Para ello puede utilizar una sonda o el dedo.
¿Cómo se interpretan los resultados?
La interpretación de los resultados de la prueba BCR ayuda a evaluar la integridad de los segmentos espinales sacros. Si siente una contracción del esfínter anal tras la estimulación, se trata de una prueba positiva, lo que indica arcos reflejos sacros intactos y es un signo de integridad de la médula espinal. Por el contrario, la ausencia de contracción equivale a una prueba negativa, lo que sugiere daños en los segmentos/vías sacras o lesiones en las neuronas motoras inferiores, que pueden indicar una lesión o patología de la médula espinal.
Próximos pasos tras realizar esta prueba
Tras la prueba BCR, pueden ser necesarios varios pasos en función de los resultados. Puede someterse a más pruebas diagnósticas, como resonancias magnéticas o tomografías computarizadas, para evaluar el alcance del daño medular. Las evaluaciones neurológicas exhaustivas también ayudan a determinar el nivel y la gravedad de la lesión medular. Por último, puede comenzar el desarrollo de un plan de tratamiento, que incluye fisioterapia, medicamentos y posiblemente cirugía, para controlar la afección y mejorar los resultados del paciente.










