¿Qué es una prueba de Allen?
Es un procedimiento médico para evaluar el flujo sanguíneo arterial de la mano. Fue introducida por primera vez por el Dr. Edgar Van Nuys Allen en 1929. La prueba se realiza con frecuencia antes de operaciones médicas específicas, como la colocación de una vía arterial, para asegurarse de que el paciente tiene suficiente flujo sanguíneo en la mano.
Un profesional de la salud, normalmente un enfermero o médico, realiza la prueba de Allen. El profesional comprime las arterias cubital y radial de la muñeca mientras indica al paciente que apriete con fuerza la mano. Como resultado, la mano palidece, lo que indica que el flujo sanguíneo se ha detenido momentáneamente.
A continuación, el profesional de la salud indica al paciente que abra lentamente la mano mientras alivia únicamente la presión sobre la arteria cubital. La arteria cubital suministra suficiente flujo sanguíneo a la mano si ésta recupera pronto su color normal. A continuación se repite la prueba, pero esta vez la arteria radial es el foco de la liberación de la presión. La mano debe volver a su color habitual, lo que demuestra que la arteria radial también suministra un flujo sanguíneo suficiente.
Si, tras liberar una de las arterias, el color de la mano no vuelve a la normalidad, es posible que exista una obstrucción en esa arteria o un flujo sanguíneo insuficiente. En determinadas situaciones, pueden ser necesarias más pruebas o un tratamiento.
La prueba de Allen es un procedimiento breve y no invasivo que proporciona detalles vitales sobre el flujo sanguíneo arterial de la mano. Es una herramienta útil para los profesionales médicos que llevan a cabo tratamientos que pueden repercutir en el flujo sanguíneo de la mano.










