¿Qué son las lesiones de la articulación AAC?
Las lesiones de la articulación acromioclavicular (AAC) son una causa común de dolor y disfunción del hombro, que afecta a individuos de diversos grupos de edad y niveles de actividad. Estas lesiones afectan a la articulación acromioclavicular, donde la clavícula se une a la apófisis acromionada de la escápula. Comprender los tipos, causas y presentaciones de las lesiones de la articulación acromioclavicular es crucial para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.
Las lesiones de la articulación AAC pueden manifestarse de varias formas, cada una con sus características únicas y sus implicaciones para el tratamiento:
Esguinces y distensiones
Las lesiones de leves a moderadas de los ligamentos que sostienen la articulación AAC se clasifican como esguinces. Suelen ser el resultado de caídas o golpes directos en el hombro. Dependiendo de la gravedad, los esguinces pueden ir desde pequeños estiramientos de los ligamentos hasta desgarros parciales.
Hombro separado
Un hombro separado, o separación de la articulación AAC, es una lesión más grave que implica la rotura total o parcial de los ligamentos que sostienen la articulación AAC. Esta lesión se suele clasificar en una escala de I a VI, en la que los grados más altos indican un daño más grave de los ligamentos y un desplazamiento de la articulación.
Osteoartritis
El desgaste crónico o las lesiones previas pueden provocar osteoartritis de la articulación AAC. Esta afección degenerativa provoca dolor, rigidez y reducción de la amplitud de movimiento del hombro, sobre todo con actividades por encima de la cabeza.
Osteólisis
La tensión repetitiva sobre la articulación AAC, que suele observarse en levantadores de pesas o atletas que realizan frecuentes actividades por encima de la cabeza, puede provocar osteólisis clavicular distal. Esta afección implica la reabsorción ósea en el extremo de la clavícula, lo que provoca dolor y debilidad.










