¿Cómo se gestionan las citas faltantes?
Para recuperar el control sobre los pacientes que faltan a las citas, es mejor tener en cuenta al paciente programación de citas software. Están diseñados pensando en sus pacientes y tienen como objetivo garantizar que los pacientes recuerden su cita y que se sientan seguros con los sistemas de reserva en general. Trabajan para reducir las ausencias y pueden gestionar de manera eficiente la reprogramación. Para ayudarlo, le hemos brindado consejos sobre cómo trabajar para brindar la más alta calidad de atención en lo que respecta a las citas faltantes.
Enviar recordatorios - La forma más fácil de combatir la falta de citas es enviar recordatorios a los pacientes para que estén programados con antelación. Pueden ser recordatorios por correo electrónico o mensaje de texto y se envían con meses y semanas de antelación, así como dentro de las 24 horas siguientes a la cita. No dudes en animar a los pacientes a que también rellenen la información necesaria con antelación, ya que esto sirve como un recordatorio perfecto y reducirá en gran medida las posibilidades de que los pacientes falten a las citas.
Adviértelos - Si se pierde una cita, ¡hágales saber que esto es un inconveniente! Es posible que no necesite cobrar por la primera cita perdida, pero informar a los pacientes de que esto cuesta tiempo y dinero y que se les cobrará la próxima vez también reducirá las ausencias. No necesita decirlo con dureza; puede ser tan sencillo como informar al paciente de que la próxima vez que falte a una cita, le costará una cantidad específica.
¡Participa, participa, participa! - Conectarse con el paciente y responder a sus necesidades, por ejemplo, programar citas matutinas para los madrugadores, puede aumentar la calidad de la atención y la probabilidad de que acuda. Esto se suma a las situaciones en las que el paciente no se presenta. Es útil preguntar por qué no acudió y si se encuentra bien.
Cargar - A veces, si un paciente no se presenta con frecuencia, deberías empezar a considerar la posibilidad de aplicar sanciones para evitar que esto suceda. Esto puede implicar diseñar una política de cancelación que cobre una tarifa por retraso o falta de pago, ya que es más probable que los pacientes se presenten si existe la posibilidad de que se les deduzca el dinero. También podrías considerar la posibilidad de solicitar citas prepagas, que en la mayoría de los casos no son reembolsables, ya que también es probable que los pacientes muestren más atención cuando se trata de sus fondos.