¿Qué es la terapia conductual dialéctica?
La vida está llena de verdades contradictorias. Sin embargo, al contrario de lo que muchos puedan pensar, no siempre se supone que sea solo una cosa o la otra. Podemos conciliar estas verdades contradictorias al encontrar una manera de equilibrar e integrar los opuestos en nuestra vida diaria. Aquí es donde entra en juego la terapia conductual dialéctica (DBT).
La terapia conductual dialéctica (DBT) es un enfoque terapéutico basado en la evidencia que fue desarrollado a fines de la década de 1980 por la Dra. Marsha Linehan. Se usa principalmente para tratar a personas con trastorno límite de la personalidad (TLP). Sin embargo, también se ha demostrado que es eficaz para mejorar el bienestar emocional y tratar una variedad de otras afecciones de salud mental, como la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático (TEPT) (Chapman y Dixon-Gordon, 2020).
Creencias y principios fundamentales de DBT
Las creencias y principios fundamentales de la terapia conductual dialéctica (DBT) son fundamentales para su eficacia. La base de la DBT es la creencia de que las personas pueden aprender a manejar sus emociones y comportamientos de manera más efectiva mediante la capacitación en habilidades y la integración de la aceptación y el cambio (Linehan, 2015). Además, estos elementos fundamentales sirven de guía para los profesionales de la salud que desean implementar la DBT en sus enfoques terapéuticos:
- Dialéctica: Esto hace hincapié en la síntesis de los opuestos, aceptando específicamente a los clientes tal como son y, al mismo tiempo, reconociendo la necesidad de un cambio. Este principio subyace en todos los aspectos de la DBT, y aboga por un equilibrio entre las estrategias de aceptación y cambio para catalizar la recuperación y el crecimiento de los clientes.
- Atención plena: Inspirada en las prácticas de meditación budistas, la atención plena es esencial en la DBT. Alienta a las personas a vivir el momento presente, a observarse a sí mismas y a su entorno sin juzgarlas y a desarrollar una comprensión más profunda de sus pensamientos y sentimientos. Este principio tiene como objetivo mejorar la capacidad de los clientes para regular las emociones y reducir la impulsividad.
- Regulación de las emociones: Las habilidades de regulación de las emociones que se enseñan en DBT permiten a los clientes identificar, comprender y gestionar las emociones abrumadoras de manera eficaz. Este principio es importante para las personas que experimentan emociones intensas y ayuda a prevenir acciones que puedan empeorar su situación o provocar arrepentimiento.
- Tolerancia a la angustia: A diferencia de la mayoría de los enfoques terapéuticos que se centran en aliviar los síntomas angustiantes, la DBT incluye un fuerte énfasis en afrontar y tolerar la angustia. Este principio proporciona a los clientes herramientas para sobrevivir a situaciones de crisis sin recurrir a comportamientos autodestructivos.
- Efectividad interpersonal: La DBT enseña habilidades de eficacia interpersonal para ayudar a los clientes a navegar las relaciones con más éxito. Este principio se centra en mejorar la comunicación, afirmar las necesidades, establecer límites y mantener el respeto por uno mismo en las interacciones con los demás.
- Autogestión: La DBT promueve la autogestión al alentar a los clientes a asumir la responsabilidad de sus acciones y a practicar sus habilidades de forma independiente fuera de las sesiones de terapia. Fomenta un sentido de autoeficacia y empoderamiento.
- Colaboración: La relación terapéutica en la DBT es colaborativa, con terapeutas y clientes que trabajan juntos como aliados. Este principio respeta el conocimiento del cliente sobre sus propias experiencias y hace hincapié en la resolución conjunta de problemas y el establecimiento de objetivos.
- Validación: La validación es un aspecto clave de la relación terapéutica en la DBT, ya que los profesionales reconocen activamente los sentimientos, las experiencias y los esfuerzos de los clientes. Este principio desempeña un papel crucial a la hora de generar confianza, reducir la resistencia de los clientes y aumentar la motivación para el cambio.
Al basar la práctica en estas creencias y principios fundamentales, los profesionales de la salud pueden aplicar de manera efectiva las estrategias de DBT para apoyar el camino de los clientes hacia la curación y el crecimiento.






