Comprensión de la pérdida auditiva
La pérdida auditiva puede clasificarse a grandes rasgos en dos tipos principales: pérdida auditiva conductiva y pérdida auditiva neurosensorial. Comprender las diferencias entre estos dos tipos es crucial para un diagnóstico y un tratamiento adecuados. Una evaluación auditiva exhaustiva es esencial para determinar el tipo específico y el alcance de la pérdida auditiva.
Pérdida auditiva conductiva
La pérdida auditiva conductiva se produce cuando una obstrucción o interferencia en el oído externo o medio impide que las ondas sonoras se transmitan eficazmente al oído interno. Este tipo de pérdida auditiva puede deberse a diversos factores, como:
- Acumulación de cerumen u objetos extraños en el conducto auditivo externo
- Acumulación de líquido en el oído medio (otitis media) o infección del oído medio
- Membrana timpánica (tímpano) perforada o dañada
- Anomalías o disfunción de la cadena osicular (los tres huesecillos del oído medio responsables de la transmisión del sonido)
- Otosclerosis (crecimiento óseo anormal alrededor de la ventana oval)
- Malformaciones congénitas o traumatismos en las estructuras del oído externo o medio
En la pérdida auditiva conductiva, el oído interno y el nervio auditivo suelen funcionar con normalidad, pero las ondas sonoras no pueden llegar al oído interno con eficacia debido a una obstrucción o interferencia en el oído externo o medio.
Pérdida auditiva neurosensorial
La pérdida auditiva neurosensorial se produce cuando hay un daño o disfunción en el oído interno (cóclea) o en el nervio auditivo. Este tipo de pérdida auditiva puede deberse a varios factores, entre los que se incluyen:
- Degeneración relacionada con la edad (presbiacusia)
- Exposición a ruidos fuertes o traumatismos acústicos
- Trastornos genéticos o congénitos
- Ciertos medicamentos (fármacos ototóxicos)
- Traumatismos o lesiones en la cabeza
- Infecciones víricas o bacterianas que afectan al oído interno o al nervio auditivo
- Tumores o crecimientos en el oído interno o a lo largo de la vía del nervio auditivo
La pérdida auditiva neurosensorial afecta al umbral de audición aumentando el nivel de volumen mínimo al que pueden oírse los sonidos.
En la pérdida auditiva neurosensorial, las ondas sonoras llegan al oído interno, pero la cóclea, o nervio auditivo, no puede procesar y transmitir eficazmente las señales sonoras al cerebro (Tanna et al., 2023). Este tipo de pérdida auditiva suele ser permanente y puede requerir audífonos u otros dispositivos de ayuda para mejorar la audición.











