¿Qué son los ataques de pánico y qué es el trastorno de pánico?
Los ataques de pánico son episodios repentinos de ansiedad o miedo intensos que pueden suceder de forma inesperada sin ningún signo de peligro real o causa/desencadenante aparente. Quienes sufren ataques de pánico pueden encontrar estas experiencias aterradoras y angustiosas porque pueden afectar a su calidad de vida. Se sufre un ataque de pánico cuando se experimentan y muestran síntomas como palpitaciones, falta de aire, dolor en el pecho, mareos, temblores, sudoración y miedo a perder el control o una sensación de fatalidad inminente.
Si una persona sufre ataques de pánico recurrentes, es posible que padezca un trastorno de pánico, un tipo de trastorno de ansiedad. Cuando una persona padece un trastorno de pánico, sus ataques de pánico se producen con frecuencia y repercuten significativamente en su bienestar diario. Esto les lleva a vivir con un miedo constante a experimentar otro episodio. Como consecuencia, suelen hacer todo lo posible por evitar los lugares y situaciones en los que sufren un ataque.
Quienes padecen un trastorno de pánico tienen síntomas similares a los de quienes sufren un ataque de pánico. La única diferencia, que suele ser una de las bases del diagnóstico, es que el paciente con un trastorno de pánico experimenta los síntomas de un ataque de pánico con más frecuencia, y al menos un ataque les hace temer tener más ataques.
Aunque los médicos y los investigadores no han encontrado la causa de los ataques de pánico, factores como un estrés importante, la genética, los cambios en la función cerebral, un temperamento sensible al estrés o ser propenso a las emociones negativas pueden desempeñar un papel en la frecuencia de los ataques de pánico que conduzcan al desarrollo del trastorno de pánico.
El tratamiento suele incluir medicación, técnicas de relajación, cambios en el estilo de vida y terapia que utiliza hojas de ejercicios para ataques de pánico actividades y experiencias pertinentes.










