¿Qué es el movimiento funcional?
El movimiento funcional (también conocido como movilidad funcional) implica la capacidad de mover el cuerpo con una función muscular y articular adecuada para desplazarse sin esfuerzo y sin dolor. Estos movimientos son fundamentales para nuestras actividades cotidianas, y comprenderlos es crucial para diagnosticar, tratar y prevenir lesiones, sobre todo en entornos sanitarios y de rehabilitación.
Importancia de la movilidad funcional
El movimiento funcional es esencial porque refleja nuestra mecánica básica y nuestra salud. Un movimiento funcional adecuado permite a las personas realizar las actividades cotidianas de forma eficaz y segura, sin esfuerzos ni lesiones. Desempeña un papel vital en el mantenimiento de la salud general, la mejora de la función motora y la mejora de la calidad de vida. Para los adultos mayores o los que se recuperan de lesiones o de un derrame cerebral agudo, optimizar el movimiento funcional puede contribuir significativamente a mantener la independencia y prevenir las caídas, que son causas frecuentes de lesiones graves.
Además, la prueba y el entrenamiento del movimiento funcional se utilizan cada vez más en el deporte y la fisioterapia para evaluar la preparación de los atletas para volver a practicar deporte y para adaptar los ejercicios de rehabilitación que abordan las deficiencias del movimiento. Este enfoque ayuda a sentar las bases de una forma física duradera y reduce el riesgo de lesiones al hacer hincapié en los patrones de movimiento y las activaciones musculares adecuados.










