¿Qué es una evaluación de la amplitud de movimiento?
¿Ha experimentado alguna vez rigidez o molestias en las articulaciones que obstaculizaban sus movimientos? Tal vez le haya costado doblar completamente las rodillas o alcanzar algo por encima de la cabeza sin sentir una restricción. Estos retos cotidianos ponen de relieve la importancia de comprender la amplitud de movimiento (ROM) de nuestro cuerpo.
Cuando visite a un fisioterapeuta, es posible que le realice una evaluación de la amplitud de movimiento para valorar lo bien que se mueven sus articulaciones. Esta evaluación es crucial para determinar si alguna limitación o anomalía en la movilidad de sus articulaciones podría afectar a sus actividades cotidianas o a su rendimiento deportivo.
Durante una evaluación de la amplitud de movimiento, el fisioterapeuta observará y medirá cuidadosamente el movimiento de cada parte del cuerpo. Pueden utilizar diversas técnicas para evaluar tanto el ROM activo, en el que usted mueve las articulaciones de forma independiente, como el ROM pasivo, en el que el terapeuta mueve las articulaciones.
Por ejemplo, pueden pedirle que flexione las rodillas al máximo o que levante la pierna hacia un lado (abducción de la cadera). También manipularán suavemente sus articulaciones para comprobar su flexibilidad y evaluar el rango pasivo.
Utilizando herramientas como un goniómetro o una cinta métrica, medirán con precisión los ángulos articulares para determinar sus valores de ROM. Estas mediciones les ayudarán a identificar las desviaciones de los valores normales y a señalar las zonas preocupantes.
Mientras miden el ROM, el terapeuta anotará cualquier limitación de la amplitud de movimiento, síntomas dolorosos o dificultades que experimente. También pueden aplicar fuerza externa o proporcionarle asistencia parcial para ayudarle a alcanzar la amplitud máxima en movimientos específicos.
La medición del ROM no es sólo una prueba única. El procedimiento de medición puede repetirse para controlar los progresos y evaluar la eficacia de las intervenciones terapéuticas.
Al comprender el ROM de su cuerpo, los fisioterapeutas pueden adaptar los programas de fisiología del ejercicio para mejorar la flexibilidad, la fuerza y la función general de las articulaciones. Técnicas como los estiramientos estáticos o las repeticiones cíclicas de estiramientos pasivos pueden ayudar a alargar los músculos y mejorar la resistencia de los tejidos, aumentando la movilidad y reduciendo el riesgo de lesiones.










