¿Qué es un Plan de mejora del rendimiento?
Un Plan de mejora del rendimiento (PIP) es un documento formal que aborda las situaciones en las que el rendimiento de un empleado está por debajo de las expectativas. Es un enfoque estructurado para ayudar a los empleados con bajo rendimiento a mejorar su trabajo y cumplir las normas de la empresa. Es una estrategia para que las partes implicadas discutan los problemas de rendimiento (Grote, 2011). A veces, también se denomina plan de acción para el rendimiento o plan de rendimiento.
Podemos considerarlo como una hoja de ruta hacia un cambio organizativo positivo. Un PIP esboza las áreas en las que es necesario mejorar, establece objetivos claros y mensurables y proporciona un calendario para alcanzarlos. También detalla los recursos y el apoyo disponibles para el empleado a lo largo del proceso (Aguinis, 2019).
Propósito de un plan de mejora del rendimiento
Ahora que tenemos una visión general de los Planes de mejora del rendimiento, vamos a examinar el propósito principal de un PIP, que es crear objetivos mensurables para ayudar a todo un equipo a mejorar en el trabajo. Los empresarios y el equipo de Recursos Humanos (RRHH) pueden entonces abordar los siguientes objetivos del PIP:
- Proporcionar claridad y diálogo abierto, especialmente sobre el bajo rendimiento.
- Comunicar expectativas claras sobre el rendimiento aceptable en el trabajo.
- Crear un camino claro a la hora de establecer objetivos de mejora del rendimiento laboral.
- Ofrecer los recursos y el apoyo necesarios para abordar las deficiencias en el rendimiento.
- Realice un seguimiento del rendimiento de los empleados y controle los progresos a lo largo del tiempo.
- Demuestre un compromiso y fomente una actitud positiva para ayudar a los empleados valiosos a cumplir las expectativas.
- Proteger a la empresa de posibles problemas legales relacionados con el despido.










