¿Qué es la fiebre neutropénica?
La fiebre neutropénica es una afección médica grave que se produce cuando una persona con neutropenia, un nivel bajo de neutrófilos en la sangre, desarrolla fiebre. Esta afección es especialmente peligrosa porque los neutrófilos son cruciales para combatir las infecciones. Sin suficientes neutrófilos, el organismo es menos capaz de combatir los agentes infecciosos, por lo que incluso las infecciones menores pueden poner en peligro la vida.
Causas
La fiebre neutropénica suele estar causada por una infección, que puede ser bacteriana, vírica o fúngica. Las personas sometidas a quimioterapia o radioterapia contra el cáncer corren un riesgo especial, ya que estos tratamientos pueden dañar la médula ósea, reduciendo la producción de neutrófilos. Otras causas son los trastornos de la médula ósea, ciertos medicamentos y las enfermedades del sistema inmunitario.
Síntomas
Los síntomas de la fiebre neutropénica suelen ser sutiles, pero pueden agravarse rápidamente y requerir atención médica inmediata. Los síntomas más comunes incluyen:
- Fiebre (normalmente por encima de 38°C o 100,4°F)
- Escalofríos o sudoración
- Dificultad para respirar
- Dolor de garganta
- Llagas en la boca
- Dolor abdominal
- Diarrea o cambios en los hábitos intestinales
Diagnóstico
El diagnóstico de la fiebre neutropénica implica varios pasos para identificar la causa y determinar el mejor tratamiento:
- Historia médica y exploración física: Evaluación de los síntomas, los tratamientos recientes y el estado general de salud del paciente.
- Hemograma completo (CBC): Para medir los niveles de neutrófilos.
- Hemocultivos: Para identificar posibles infecciones bacterianas.
- Otros cultivos: Como cultivos de orina, heces o esputo para identificar posibles fuentes de infección.
- Pruebas de imagen: Como radiografías de tórax o tomografías computarizadas para detectar cualquier signo de infección o complicaciones.










