¿Qué es la prueba del impulso cefálico?
La prueba del impulso cefálico, también conocida como prueba del empuje cefálico, es un examen clínico utilizado para detectar la hipofunción vestibular y evaluar la función de los canales semicirculares del oído interno. Es una herramienta diagnóstica crucial para identificar disfunciones vestibulares, sobre todo en pacientes con mareos, vértigo o trastornos del equilibrio.
Esta prueba suele administrarse a pacientes que experimentan inestabilidad al andar, caídas inexplicables o un síndrome vestibular agudo. El objetivo principal es evaluar las respuestas de la cabeza y la velocidad ocular del paciente ante un movimiento repentino de la cabeza, lo que proporciona información sobre su función vestibular.
Ventajas y limitaciones de la prueba
La prueba es sencilla y puede realizarse a pie de cama sin equipo especializado. Además, el examinador puede observar e interpretar al instante la respuesta del paciente, lo que la convierte en una gran herramienta de prueba. También tiene un alto valor clínico por su sensibilidad moderada (63%) y su alta especificidad (93%).
Sin embargo, la prueba evalúa principalmente la función vestibular de alta frecuencia y puede no detectar anomalías de baja frecuencia. La precisión de la prueba puede depender de la habilidad y la experiencia del examinador. Además, las rotaciones de cabeza de alta aceleración que se requieren durante la prueba pueden suponer un riesgo de lesión o agravar problemas cervicales ya existentes.










