¿Qué es una Plantilla de Narrativa del Cuadro Clínico de los SME?
Una narrativa de los Servicios Médicos de Emergencia (SME) es una forma de documentación clínica que se cumplimenta tras el envío y antes de la atención hospitalaria. Como documento médico esencial, una narrativa precisa del SME es vital para una transición segura y eficiente de la atención al paciente (Alatis et al., 2020). Para mejorar la precisión de la narrativa, hemos elaborado una Plantilla de narrativa de la historia clínica de los SME para apoyar a los responsables de los SME en su documentación y, en última instancia, mejorar la atención al paciente.
En muchos países, como Estados Unidos, se exige en la práctica la documentación clínica del estado inicial del paciente, los detalles del envío y los cuidados administrados por los primeros intervinientes y los agentes de los SME, el estado del paciente y las respuestas al tratamiento (Short & Goldstein, 2022). Sin embargo, a menudo pueden llevar mucho tiempo y carecer de los detalles necesarios para una atención eficaz al paciente (Alatis et al., 2020).
La Plantilla funciona como una estructura para registrar los datos del paciente que pueden informar a los profesionales sobre la toma de decisiones, el diagnóstico y los tratamientos una vez que el paciente ha pasado a la atención hospitalaria. Suele incluir lo siguiente
- Información del paciente (nombre, fecha de nacimiento, edad, sexo)
- Queja principal
- Detalles del envío (fecha, hora, lugar, agentes implicados)
- Un informe inicial del incidente
- Procedimientos de despacho (procedimientos médicos, evaluación inicial)
- Signos vitales (tensión arterial, nivel de consciencia)
- Exploración física (lesiones, consumo de sustancias)
Dependiendo de los protocolos y preferencias de los SME, se puede acceder a la plantilla y rellenarla electrónicamente o a mano utilizando una copia física.
Al cumplimentar una narrativa del SME, los agentes del SME pueden proporcionar eficazmente los detalles de la atención al paciente que se transmitirán a los profesionales sanitarios posteriores, al tiempo que conservan la documentación esencial para la facturación médica, los requisitos legales, los registros, los fines de investigación y los procedimientos de mejora de la atención al paciente (Short & Goldstein, 2022).










