¿Qué es la diálisis?
La diálisis es un procedimiento médico que salva vidas y está diseñado para realizar las funciones vitales de los riñones cuando éstos ya no pueden hacerlo adecuadamente. Para las personas que padecen una enfermedad renal crónica (ERC) o una enfermedad renal terminal (ERT), la diálisis se convierte en algo esencial para controlar su enfermedad.
En esencia, la diálisis imita la función de unos riñones sanos eliminando del torrente sanguíneo los productos de desecho, el exceso de líquidos y las toxinas que normalmente filtrarían los riñones. Esto es crucial porque en afecciones como la insuficiencia renal o la estenosis de la arteria renal, en las que la función renal está muy comprometida, el organismo ya no puede eliminar eficazmente estas sustancias nocivas por sí mismo.
Los tratamientos suelen administrarse a los pacientes varias veces por semana, dependiendo de su estado y del plan de tratamiento de diálisis. Sin diálisis, las personas con enfermedad renal grave sufrirían complicaciones graves como sobrecarga de líquidos, desequilibrios electrolíticos y elevaciones peligrosas de la tensión arterial.
El procedimiento implica el uso de una máquina de diálisis, que actúa como un riñón artificial, filtrando la sangre y eliminando los productos de desecho y el exceso de líquidos. Los pacientes sometidos a diálisis a menudo tienen que cumplir estrictas restricciones de líquidos, ya que una ingesta excesiva de líquidos puede provocar complicaciones como la retención de líquidos y la sobrecarga.
Beneficios de someterse a diálisis
La diálisis ofrece numerosos beneficios a las personas con enfermedad renal crónica (ERC) o enfermedad renal terminal (ERT), ayudándoles a controlar su enfermedad y a mejorar su calidad de vida. He aquí algunas ventajas clave:
- Eliminación de productos de desecho: La diálisis elimina eficazmente del torrente sanguíneo los productos de desecho y las toxinas que se acumulan en el organismo debido al deterioro de la función renal.
- Control de los niveles de líquidos: La diálisis elimina el exceso de líquidos del organismo, lo que ayuda a prevenir complicaciones como la sobrecarga y la retención de líquidos, que pueden provocar hinchazón e hipertensión.
- Mantenimiento del equilibrio electrolítico: La diálisis ayuda a mantener el equilibrio de electrolitos como el sodio, el potasio y el calcio, esenciales para la salud general y el buen funcionamiento del organismo.
- Mejor control de la tensión arterial: Muchos pacientes en diálisis experimentan una mejora en el control de la tensión arterial gracias a los tratamientos regulares de diálisis, lo que reduce el riesgo de complicaciones relacionadas con la hipertensión.
- Control de los síntomas: La diálisis ayuda a aliviar los síntomas asociados a la insuficiencia renal, como la fatiga, la falta de aliento, las náuseas y la hinchazón, mejorando el confort y el bienestar general.
- Mejora de la calidad de vida: Al controlar eficazmente la enfermedad renal y sus síntomas asociados, la diálisis puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes, permitiéndoles llevar una vida más activa y satisfactoria.
- Prolongación de la esperanza de vida: Para las personas con insuficiencia renal terminal, la diálisis puede prolongar la esperanza de vida y proporcionarles un tiempo valioso mientras esperan un trasplante de riñón o exploran otras opciones de tratamiento con diálisis.










