¿Qué es una muestra de vellosidades coriónicas (MVC)?
La muestra de vellosidades coriónicas (MVC) es una prueba prenatal para el diagnóstico de anomalías cromosómicas y otras anomalías genéticas como el síndrome de Down. La prueba consiste en extraer una muestra de tejido de la placenta, lo que suele ocurrir entre las semanas 10 y 12 del embarazo. La prueba MVC se realiza por derivación de profesionales sanitarios, como médicos generales y matronas, para mujeres embarazadas que puedan correr el riesgo de dar a luz a un bebé con defectos genéticos.
La placenta es el órgano del embarazo que suministra sangre y alimento continuo al feto. Esta prueba prenatal requiere tejido placentario, formado por proyecciones de vellosidades coriónicas. Estas vellosidades coriónicas son estructuras similares a hilos que se desarrollan durante la fecundación y que suelen contener los mismos genes que el feto.
Hay dos formas en que un profesional puede realizar una prueba de MVC:
- La prueba transcervical inserta un catéter a través del orificio vaginal y utiliza la exploración por ultrasonidos para desplazar el dispositivo hacia la placenta y recoger muestras de vellosidades coriónicas.
- La prueba transabdominal utiliza la exploración por ultrasonidos para introducir una aguja fina a través del abdomen y el cuello uterino hacia la placenta, recogiendo una pequeña muestra. Este procedimiento puede requerir anestesia local para eliminar las molestias.
Durante el proceso de las pruebas genéticas, se evaluarán las constantes vitales y la frecuencia cardiaca, y también se podrá determinar y revelar el sexo del bebé si la persona lo desea.
Tras la prueba prenatal, suelen pasar entre 10 y 14 días antes de que se determinen los resultados. Una vez finalizados, el counselor genético discutirá los resultados, incluidas las implicaciones en caso de que el feto tenga una afección genética. Si este es el caso, puede solicitar orientación sobre cómo desea proceder a su consejero genético, pareja o profesional de la salud.










