¿Qué es el trastorno dismórfico corporal?
A veces, los individuos se sienten profundamente perturbados por su imagen corporal, lo que les provoca preocupaciones persistentes que afectan a su bienestar general. Este fenómeno se conoce comúnmente como trastorno dismórfico corporal (TDC).
El TDC se caracteriza por la preocupación excesiva de un individuo por defectos imaginarios en su aspecto físico, incluso cuando esos defectos pueden no ser observables para los demás. Este trastorno está reconocido oficialmente en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5), lo que ilustra su importancia en la salud mental (Nicewicz & Boutrouille, 2022).
Un aspecto central para comprender el TDC es la imagen corporal, que engloba las percepciones, los pensamientos y los sentimientos sobre la apariencia física. Aunque lo ideal es tener una imagen corporal positiva, caracterizada por la aceptación y el aprecio del propio cuerpo, los individuos con TDC luchan por alcanzar este estado. En lugar de ello, se fijan en las imperfecciones percibidas, experimentando a menudo una angustia intensa y realizando conductas repetitivas, como acicalarse en exceso o buscar consuelo, para aliviar sus preocupaciones.
Una revisión sistemática reveló que el trastorno dismórfico corporal (TDC) afecta aproximadamente al 2,2% de los adolescentes y es más frecuente entre las mujeres que entre los hombres en diversos ámbitos. La presencia del TDC entre estos grupos demográficos es común, sobre todo en contextos psiquiátricos y cosméticos, donde a menudo sigue estando poco reconocido (Veale et al., 2016).
Las mujeres son especialmente vulnerables a desarrollar el TDC, ya que las presiones sociales suelen hacer hincapié en la importancia de la apariencia física. Con el aumento del uso de las redes sociales, la exposición constante a unos cánones de belleza poco realistas puede alimentar sentimientos de inadecuación y dudas sobre sí mismas, perpetuando un círculo vicioso de autopercepción negativa.










