¿Qué es la espondilitis anquilosante?
La espondilitis anquilosante (EA) es un tipo de artritis que afecta principalmente a la columna vertebral, aunque también pueden verse implicadas otras articulaciones y zonas de todo el cuerpo. Se caracteriza por una inflamación que puede llevar a la fusión de vértebras, lo que provoca una reducción de la flexibilidad y, potencialmente, una postura encorvada hacia delante. La enfermedad es más común en hombres que en mujeres y suele comenzar en los primeros años de la edad adulta.
Factores de riesgo
- Predisposición genética: La mayoría de las personas con EA tienen el gen HLA-B27, aunque tener el gen no garantiza que se vaya a desarrollar espondilitis anquilosante.
- Antecedentes familiares: Tener un familiar con EA aumenta el riesgo.
- Edad: Los síntomas suelen comenzar al final de la adolescencia o al principio de la edad adulta.
- Sexo: Los hombres se ven afectados con más frecuencia que las mujeres.
Síntomas
- Dolor de espalda crónico y rigidez: El dolor suele empeorar tras periodos de inactividad o durante la noche y mejora con el ejercicio.
- Fatiga: Debido a la inflamación.
- Dolor e inflamación en otras partes del cuerpo: Como los hombros, las caderas, las costillas, los talones y las pequeñas articulaciones de las manos y los pies.
- Reducción de la amplitud de movimiento: Los casos avanzados pueden provocar una disminución de la capacidad para realizar las actividades cotidianas y pueden evolucionar a una espondiloartritis axial radiográfica.
Diagnóstico
El diagnóstico de la espondilitis anquilosante suele basarse en:
- Los síntomas: Dolor de espalda crónico y rigidez.
- Exploración física: Comprobación de signos de inflamación y restricción del movimiento.
- Pruebas de imagen: Radiografías o resonancias magnéticas (RM) para detectar alteraciones articulares y óseas.
- Análisis de sangre: Principalmente para comprobar la presencia del gen HLA-B27 y de marcadores de inflamación.










