Consejos para explicar la confidencialidad a los niños
Como hemos mencionado, a veces puede resultar difícil explicar cómo funciona la confidencialidad. Querrá asegurarse de que sus explicaciones son lo suficientemente coherentes y sencillas como para que se entiendan, pero al mismo tiempo es esencial que sus pacientes comprendan perfectamente cómo se aplica la confidencialidad a sus sesiones con usted. Para ayudarle a navegar por este difícil proceso, tenemos algunos consejos y estrategias que puede emplear fácilmente:
Comprenda las leyes y reglamentos de su estado: Las normativas específicas relativas a la confidencialidad difieren de un estado a otro. Cualquier infracción de las leyes de confidencialidad tendrá repercusiones legales para el terapeuta en ejercicio, por lo que es sumamente importante que conozca bien qué leyes se aplican a su trabajo. Además, explicar la confidencialidad a los niños será ineficaz si usted no entiende bien cómo funciona, así que asegúrese de comprender esto lo antes posible.
Implique al paciente: Aunque en la mayoría de las situaciones los menores no son capaces de dar su consentimiento informado para un tratamiento médico, deben participar en los procesos de toma de decisiones clínicas. Las investigaciones han demostrado que los niños de tan sólo 12 años comprenden cómo las decisiones acarrean consecuencias en lo que respecta a su salud. Para ayudar a desarrollar las habilidades de los niños en lo que respecta al control de su salud, debe mantenerlos implicados en el proceso de prestación de cuidados. Por lo tanto, dar a los niños la oportunidad de participar en el proceso de toma de decisiones es razonable y ético. A medida que su paciente crezca, es probable que su capacidad para participar en estas discusiones aumente significativamente, y usted debería ajustar su método de tratamiento para adaptarlo a sus capacidades intelectuales y emocionales.
Informe a su paciente de las limitaciones de la confidencialidad: Después de explicar a su paciente en qué consiste la confidencialidad, debe informarle de las limitaciones de la misma. Esto garantizará que sus pacientes estén informados y sean conscientes de qué información puede compartirse con otras partes: incluidos los profesionales de la salud y los familiares.
Recuerde que el consentimiento informado es un proceso: La obtención del consentimiento informado para un paciente infantil será un proceso en el que participarán los padres o el tutor del niño. Debe tener en cuenta que el consentimiento debe ser una conversación constante en la que también participe el menor. Esto significa que cada vez que se produzca un cambio razonablemente significativo en el plan de tratamiento o intervención para el paciente, deberá mantener otra conversación con las partes pertinentes y obtener el consentimiento informado.