Reglas básicas para una sesión de terapia familiar
Para evitar discusiones, falta de comunicación y dinámicas familiares poco saludables, tenga en cuenta las siguientes reglas básicas para las sesiones de terapia y las citas de telesalud. Es probable que la incorporación de estas reglas básicas dé como resultado citas más productivas y mayores logros en lo que respecta a las relaciones familiares.
Prepare una agenda
Para sacar el máximo partido a sus sesiones, asegúrese de preparar una agenda antes de reunirse con la familia. Es bastante habitual que la terapia familiar se desvíe del camino, sobre todo cuando se producen interrupciones y discusiones. Aunque debe dejar que éstas se desarrollen de forma natural, es importante tener una agenda con las actividades pertinentes para asegurarse de que sigue siendo productivo y de que está haciendo progresos en cada sesión.
Empiece y termine a tiempo
Es importante que empiece y termine las sesiones a tiempo, ya que supone un incentivo para que los miembros de la familia aprovechen al máximo el tiempo que pasan con usted y escuchen lo que tiene que decir. Asegura que está gestionando su tiempo de forma eficaz y que sus sesiones no se desvían por la tangente y dejan a los miembros de la familia sintiéndose insatisfechos con su progreso. También es posible que tenga clientes programados uno tras otro, pero es importante tratar a todos los miembros de la familia por igual, independientemente de la gravedad de su situación.
Cree un plan de acción
Como parte de su agenda, también es importante que cree un plan de acción. En él se deben esbozar los pasos definitivos específicos que los clientes deben dar antes de su próxima sesión, y garantiza que se les responsabilice. Un plan de acción es esencial para un progreso continuo y puede conducir a una dinámica familiar muy mejorada.
Dejar que la dinámica familiar salga por sí sola
Observar la dinámica familiar tal y como se presenta de forma natural es la mejor manera de entender a los miembros de la familia y cómo se comportan y funcionan. Las apariencias pueden engañar, por lo que es importante dejar que las cosas se desarrollen sin ninguna interferencia. Simplemente guíe la conversación hacia las dimensiones que desea evaluar, pero evite provocar discusiones o respuestas que se alineen con sus creencias. Si la familia se siente cómoda, uno de los mejores lugares para hacerlo es observando a la familia dentro de su casa o en la mesa de la cena.
Evite tomar partido
Es importante que los miembros de la familia se den cuenta de que su propósito no es servir de juez. No es su trabajo decidir quién tiene razón o no en las situaciones. Por el contrario, debe evitar tomar partido en todo momento y esforzarse por hacer las preguntas adecuadas, dejando que las interacciones se desarrollen con naturalidad. Sea selectivo con sus comentarios para evitar apoyar a un miembro concreto de la familia e intente comprender todos los ángulos y perspectivas de la situación.
Pregunte el motivo por el que busca Counseling
Aunque pueda parecer obvio, es recomendable que pregunte a la familia por qué buscan counseling. Para muchas familias, es una opción de último recurso para evitar pasos como el divorcio. Sin embargo, pedirles que tomen la iniciativa es una forma estupenda de que los clientes identifiquen sus problemas con sinceridad. Pone de relieve su motivación para mejorar y qué objetivos tienen al iniciar las sesiones.
Considere las emociones en el contexto de la dinámica
Como ya se ha mencionado, nunca debe tomar partido en sus sesiones. Sin embargo, esto no significa que deba ignorar las emociones por completo. Las emociones son una parte integral de la dinámica familiar, y captar cómo se puede estar sintiendo un cliente en relación con otro miembro de la familia es una forma estupenda de descubrir problemas importantes y abordar las causas profundas.
Tener en cuenta la posibilidad de interrupciones y discusiones
Suele haber un estigma en torno a las citas de counseling familiar según el cual las discusiones son malas y deben evitarse en todo momento. Al fin y al cabo, sus clientes vienen a verle para evitar más discusiones, así que ¿por qué debería soportarlas dentro de sus sesiones? En realidad, de vez en cuando, las discusiones son una forma excelente de señalar los problemas y examinar la comunicación abierta y honesta. Esto forma parte de permitir que la dinámica familiar salga a la luz por sí misma, y examinar las respuestas familiares individuales puede ser inmensamente útil. Recuerde que las discusiones deben producirse en un entorno controlado y nunca deben escalar hasta causar más daño.
Considere la necesidad de una formación adecuada
Esperemos que esté leyendo este artículo como profesional de la salud mental experimentado y formado. Si no es así, considere la posibilidad de recibir más apoyo y formación para la terapia familiar específicamente. Existen muchos programas acreditados que le permiten realizar un trabajo clínico supervisado, para garantizar que está cualificado y capacitado para dirigir sesiones de terapia familiar. A veces, los temas pueden estar fuera de su alcance, como el abuso sexual, y en estos casos, no dude en derivar a estos pacientes a quienes sí tengan la formación adecuada.